Según él por todo pero no sé qué es “todo”

Había llegado a pensar que él y su ex…

No, Luke no podría hacer nada con ella porque es mujer y aparte él está conmigo. Yo jamás dudaría de él y menos que él me “engañase” con una chica.

Sonó mi celular sacándome de mis pensamientos y corrí a él esperando que fuera alguna llamada o mensaje de Luke pero no fue así.

De nuevo esos mensajes molestos de la compañía celular.

Me encogí de hombros y me dispuse a mandarle un mensaje a mi novio.

“yo:

Luke, no sé porque me pediste que te perdonara pero te perdono. Espero hacerte sentir bien después de eso. Te quiero mucho”


Y di clic en enviar, me quedé esperando varios minutos su respuesta pero no hubo ninguna, dejé el celular a un lado y me acosté en el sillón.



Desperté por el horrible sonido que hacia mi celular. Miré la hora… ¡eran las dos de la madrugada!


Debí dormir mucho.

Miré en el identificador de llamada y era Luke que al instante me llené de emoción.

´´´

-¿Hola?-contesté con voz ronca.

-Calum, ¿eres tú? Qué alegría- contestó emocionado.

-no, soy tu madre- contesté sarcástico y escuché su risa.

-eres muy gracioso pero yo nunca llamaría a mi mamá estando así- pausó-. No me acuerdo haberle llamado y si no me acuerdo es porque no pasó- volvió a reír

-¿Luke estás tú bien?- cuestioné ya que su voz sonaba rara.

-no. Calum, lo siento, hice un locura, perdóname en verdad yo no quería hacerlo. Lo siento-  sollozó. Ese chico sí que era un bipolar.

-¿Qué hiciste?- pregunté y se escuchó otro sollozo de su parte-. Vamos, tranquilízate y dime.

-no puedo, me odiarías y no quiero eso- lloriqueó y fue cuando me di cuenta que estaba ebrio.

-¿estás tomando?- volví  a hacerle otra pregunta.

-estaba porque ya no tengo más botellas- arrastró las palabras-. Me sacaron del bar.

-oh- fue lo único que contesté.

-Cal, no te enojes conmigo pero si no lo hacía- pausó-, me sentiría la peor persona del mundo y te perdería- volvió a lloriquear y yo bufé.

-que mierda hiciste- gruñí.

-No te enojes- suplicó-. Mejor iré a tu casa para que me abraces y me dejes abrazarte- volvió a cambiar su tono de voz a uno suave.

-Luke, no puedes venir. Es tarde y…- corté mi frase al recordar que lo habían sacado de un bar y era posible estuviera solo en alguna esquina cómo algún típico borracho-. ¿En dónde estás?- le pregunté temeroso a su respuesta.

-enfrente de una casa que está a un lado de otra casa que tiene un borrego bailarín- rió-. Borrego baboso - dijo haciéndome reír a mí silenciosamente.

-Luke, hablando enserio. ¿En dónde estás?- supliqué.

-mira… no, mejor escucha. Estoy dentro de mi auto y cerca de tu casa, hasta la puedo ver- rió.

Ángel || Cake¡Lee esta historia GRATIS!