CAPITULO 2

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- ¿No vas a decirles? - preguntó su tierno amigo mientras caminaban al comedor.

- ¿Decirles qué?

Shotaro rodó los ojos.

- Qué estás planeando meterte con un beneficiario.

Miró a su amigo y negó.

- No es que no confíe en Jaemin y Haechan, lo sabes, pero... Por ahora entre menos personas lo sepan mejor, sabes que mis padres son...

- Como espías.

- Exacto, vigilado veinticuatro siete, el único lugar donde estoy a salvo es aquí por la política de privacidad de los alumnos.

- ¿Crees que DeJun acepte verse solo aquí?

Abrazó a su amigo por los hombros en un gesto cariñoso.

- Mi querido Taro, el lugar no es importante, es la persona.

- Hablas como si ya fueran algo y ni siquiera le has llamado.

Se apartó y se alzó de hombros.

- Es parte de mi plan, quiero que no deje de pensar en mi, en por qué no llamo, así cuando lo haga ya tendrá más ganas de verme.

Su amigo lo miró, adoraba el rostro de Shotaro, era demasiado lindo para su propio bien.

-¿Dónde aprendiste eso?

Sonrió avergonzado y siguió caminando.

- Películas y dramas.

Su amigo negó divertido y ambos siguieron su camino.

Al llegar al comedor se sentaron en una de las mesas con sus bandejas llenas de comida, poco después Jaemin y Haechan llegaron también.

Hablaron de cosas sin importancia hasta que Yangyang terminó su comida y habló.

- Haechan, ¿Podrías decirle a Taro que no tiene nada de malo que esté enamorado de tu chófer?

Sus tres amigos lo miraron sorprendidos, Taro le dió un golpe en su brazo.

- ¡No estoy enamorado!

Jaemin y Haechan lo miraron con ternura.

- Sungchan es lindo - comentó Haechan - Es muy alto también y realmente agradable.

- Yo no...

- ¡Oh vamos! ¡Solo inténtalo! - ánimo Jaemin.

- Si quieres hablar con él, por lo regular me espera siempre en el auto - Haechan miró su teléfono - Ya debería de estar en el estacionamiento.

- Pero yo... - sintió su cara arder - ¿Qué le digo?

Los tres lo miraron enternecido.

- Dile, me gustas, me encantas, me enloqueces, quiero tener una noche de pasión contigo y que me des duro el resto de mi vida.

Los tres rieron, pero a él no le dió gracia, por otro lado volvió a darle un golpe a Yangyang quien lo sugirió.

- Tranquilo Taro - le dijo Jaemin - Si quieres una excusa puedes ir con él y decirle que buscas a Haechan, le dices que no lo has visto y te quedas a conversar con él.

Bien, al menos la idea de Jaemin fue mejor.

- Sálvame en quince minutos ¿Sí? - le dijo a Haechan quien asintió.

- Buena suerte Tarito - cuando se levantó Yangyang le dió una nalgada juguetona.

A veces realmente pensaba que odiaba a Yangyang casi tanto como lo quería.

Friendship in a million - Sungtaro/XiaoyangDonde viven las historias. Descúbrelo ahora