Desperté, miré el reloj de mi celular y eran las 5:00 a.m, decidí escribirle a Ryan.

Le pregunté que cuando vendrían por mi.

De repente escucho el timbre, me sorprendí ya que Ryan no había avisado que vendría a esta hora.

Fui a abrir y era justo alguien que no esperaba, ni quería ver.

- Mi querido Bieber...

- ¿Tu qué haces aquí, Josh?

- Sólo vengo a visitarte. - Reí sarcástico.

- Ya, en serio, ¿que quieres aquí?

- Bueno, como sabrás, yo tengo a tu querida _____.

Me quede callado, maldito, como lo odiaba.
- Interpreto tu silencio, Justin. En fin, estoy aquí porque, supongo que quieres recuperar a tu novia.
El punto es, puedes hacerlo, ella saldrá viva, pero tu, tu tienes que entregarte.

Apreté los puños con toda mi fuerza y mire mis pies con el ceño fruncido tratando de asimilar lo que me acaba de decir.

- Te doy 5 minutos, Bieber. Eres tu, o _____ y tu progenitor...

- ¿QUÉ?

- Oh, es cierto que la idiota de _____ no te había dicho de la bestia que espera de ti, felicitaciones.

- ¡Joder!

Pensé unos minutos, la vida de mi ______ y la de mi futuro hijo o hija valía más, pero, ¿qué me garantiza a mi que si la va a dejar libre y en paz?

- Bien, Josh, tu ganas.

- Buena esa, Bieber. Ahora muévete fuera de aquí.

Me subí en un auto manejado por uno de los gorilas que trabajaban para Josh, en todo el camino lo único que pude ver fue su patetica cara de victoria.
Al llegar al destino, Josh me llevo a un cuarto completamente oscuro, pero ahí estaba ella.

- ¡_______!

- ¿Justin? ¡Estas aquí! - Dijo y me abrazó.

- Háganse compañía, mientras puedan - Dijo y salio.

- ¿Como llegaste aquí, Justin?

- Son tantas cosas que contarte, mi amor...

Empecé desde lo que pasó cuando salí a buscarla del bar hasta ahora.

- Y no está de más una disculpa por todas las cosas horribles que te dije, gracias a mi es que saliste de ahí sola. - Dije acariciando su mejilla.

- No te preocupes, esto tarde o temprano iba a pasar. Mmmm, Justin, yo debo decirte algo...

- Estas embarazada, lo se, me lo dijo el desgraciado cuando llegó a mi departamento.

- ¿Y no estas feliz?

- Claro que si, un hijo nuestro, es lo mejor que me pudo haber pasado, te amo tanto.

- Siento que te tuvieras que enterar de esta manera.

- Está bien.

No sabía de donde iba a sacar el valor para decirle lo que estaba por venir, pero yo tenía esperanza en algo...

Sálvame - Justin Bieber [EDITANDO]¡Lee esta historia GRATIS!