Capítulo 21

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Capítulo 21

- Oye Crystal ¿Cómo llegaste a casa el día de la fiesta? -me preguntó Anthony.

Estábamos comiéndonos nuestros helados en un banco de un parque.

- Me llevó Dylan.

- Creía que Dylan no fue a la fiesta -dijo Ashley.

- Es que no fue. Sólo sé que justo antes de desmayarme me cogió y me llevó a casa.

- Fui yo el que le avisé. Después de darme cuenta de que no aparecías y de buscarte, le envié un mensaje. Supuse que era la única persona que podía ayudarme.

Me quedé en silencio. No sabía que pensar al respecto.

- Siento mucho haberme olvidado de ti en la fiesta y de haberte dejado que bebieras -siguió diciendo Anthony con un tono triste-. Debería haberme preocupado para que no te pasara nada.

Tomé un bocado de mi helado.

- Da igual -respondí-. De todas formas no me pasó nada grave.

Pasamos un rato sin hablar, mirando cómo la gente pasaba por delante de nosotros.

- ¿Sabéis que le pasó a Katrina después de que llegara la policía? Al fin y al cabo era su fiesta -Dijo Ashley rompiendo el silencio.

- Ni idea, aunque las veces que la vi en clase tenía la mirada perdida y no hablaba -respondió Anthony.

- Se debe de haber metido en problemas...

- Me da un poco de pena -confesó Anthony.

- Pues no debería -le respondió Ashley-. Se lo merece.

- Es verdad -la apoyé-. Es su problema que su fiesta terminara así. Haber vigilado mejor.

Anthony nos miró sin estar convencido todavía pero no dijo nada más. Seguimos comiendo nuestros helados. Miré el mío, vi que todavía no había no tomado la mitad y ya se me estaba empezando a congelar la garganta. 

- Bueno. Me tengo que ir -dijo Anthony. Él ya se había terminado su helado-. Tengo muchos deberes.

- ¿Has dejado todos tus deberes para el domingo por la tarde?

- Claro que sí ¿Es que no me conoces? -respondió.

Probablemente yo habría hecho lo mismo si no fuera porque cuando dejé de hablar con ellos tenía mucho tiempo libre.

Anthony se fue y nosotras nos quedamos sentadas.

- Oye, ¿ese es Dylan? -Dijo Ashley.

Miré en la dirección a la que Ashley señalaba y en efecto, ahí estaba. Me puse nerviosa en seguida sin saber por qué. Llevaba una sudadera negra y tenía la capucha puesta, pero aún así le reconocí. Anduvo durante un rato más y luego se sentó en un banco de espaldas a nosotros.

Perfecto. Así al menos no nos podía ver.

- Me parece que sí. ¿Vamos a hablarle?

Hizo ademán de levantarse pero le cogí de la chaqueta y tiré de ella para que se volviera a sentar en el frío banco.

- ¿Qué pasa?

Intenté decir algo pero al final me quedé callada. No sabía cómo explicárselo.

- ¿Ya no sois amigos? -preguntó preocupada.

- No, no es eso...

- ¿Entonces?

- No es nada -mentí.

- Entonces vamos a hablarle -repitió levantándose de nuevo.

- ¡Espera joder!

Le volví a tirar de ella para que se sentara. Tenía que decirle qué estaba pasando, o no me dejaría en paz.

- A ver, -intenté poner mi mente en orden- el día de la fiesta, me llevó a mi casa y... Pues, nos besamos.

- ¿Te besó mientras estabas completamente borracha? -preguntó enfadada.

- No no no... -la corregí rápidamente- No es eso. Soy yo la que le besé.

Sonrió.

- ¿Le besaste? -casi gritó- ¿Y te gustó? No me extrañaría, con lo guapo que es...

- ¡No lo sé! Estoy muy confusa. No lo recuerdo bien.

- ¿No has hablado con él desde entonces?

- No. Lo he ignorado.

Me miró y comenzó a reírse.

- Tía. No es gracioso -dije medio sonriendo.

Paró de reírse para poder hablarme, aunque seguía sonriendo. Me alegraba volver a verla sonreír después de todo lo que había pasado.

- Tienes que hablar con él ya. Cuanto más lo alargues peor va a ser.

- ¿Pero qué le voy a decir?

Estaba aterrorizada.

- Improvisa.

Se levantó y empezó a tirar de mi mano para que me levantara también. Me resistí como pude.

- Venga Crystal. Si quieres ser su amiga tienes que hablar con él. Si empiezas a dejar pasar el tiempo probablemente luego no quiera hablar contigo.

Estaba empezando a convencerme y no me gustaba nada.

- Un momento -dije mirándole-. ¿Está fumando?

Mientras le observaba, Ashley me levantó y me fue acercando a donde estaba sentado. Tuve que tener cuidado para que no se me cayera el helado que todavía no había terminado.

- No lo sé. Ve a preguntarle y así lo sabrás.

Cuando estábamos todavía a unos metros, y todavía no nos había visto, me paré para hablarle a Ashley.

- ¿Qué le digo? -susurré.

- Pregúntale si quiere helado.

- ¿Qué? No lo voy a decir eso...

- No te preocupes... Ya se te ocurrirá algo. Cuánto más lo pienses peor será. Venga, ve. Hasta que no empieces a hablar con él, no me voy a casa.

Suspiré pesadamente. Empecé a andar hacia el banco. Ashley me guiñó el ojo y movió los labios diciendo "suerte". Me puse nerviosa e intenté disimularlo como pude.

Me puse delante de él. Como sospechaba antes, estaba fumando. Seguía llevando la capucha y su pelo rubio estaba más despeinado que normalmente. Me vio y casi me dio un vuelco al corazón. Nos estuvimos mirando durante un rato, mientras yo intentaba saber en qué estaba pensando, y él seguía fumando.

- Hola -dije secamente.

Exhaló humo por la boca y luego respondió.

- Hola.

Me sentía paralizada, y al ver que me quedaba quieta, me preguntó;

- ¿Te quieres sentar?

Asentí y me senté a su lado.

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;) Un capítulo más cortito pero al menos lo he subido a tiempo.

Intentaré subir el próximo domingo, pero no prometo nada.

Bueno, pregunta para vosotros ¿De dónde venís? He visto que mucha gente viene de Argentina y de México, y no sé, me ha sorprendido.

Si votáis o comentáis os lo agradezco mucho :3 Anda pasad un buen dia 

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