Inevitable

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Oigo las ramas crujir bajo mis pies. Intento tranquilizarme. Mi móvil no ha dejado de sonar desde que anoche me marche con Christian de la cena. Me quedé a dormir en casa de Shelly y él volvió a su casa, ninguno le dijo nada a sus padres. Cuando la melodía de mi teléfono irrumpe en la tranquilidad del bosque vuelvo a colgar a quien antes había considerado mi padre y ahora no es más que un desconocido con el que comparto el pasado.

Estoy tan absorta en otras cosas que no reparo que hay personas a menos de tres metros de mi.

Evan.

Evan y una chica de pelo cobrizo claro.

Es Dafne.

Y no están precisamente lo que se dice hablando.

Me asqueo. Intento pasar desapercibida pero Evan se separa de ella, y clava sus ojos azules en mi.

Me estremezco cuando mantenemos el contacto que segundos después se rompe por mi parte, me doy la vuelta queriendo largarme de allí

-Espera. -Dice él. No le hago caso y sigo mi camino hasta que noto que me coge la muñeca.

-¿Qué? -Le espeto gélida.

-¿Se lo has dicho a Christian? -Me pregunta seco.

-¿Y que si lo he hecho? Tiene derecho a saberlo.

-Pensaba que te caía mal.

-Pues pensaste mal. -Le espeto fríamente, me deshago de su agarre.

-¿Así qué? ¿Piensas sustituirme por él?- dice con burla.

-Si quisiera eso, estaría con James. Al fin y al cabo sois iguales. En cambio Christian no es tan imbécil. -Le grito sin darme la vuelta.

Aunque en realidad estoy temblando. Y en cualquier momento las rodillas me fallaran. Me obligo a seguir caminando. Hasta que no estoy en su campo de visión.

Me siento en el suelo. Intentando calmarme.

Siento algunos pasos detrás de mi. Al principio pienso que es Evan, que ha decidido disculparse, pero me equivoco, cuando veo a Seth parado mirándome.

Cuando se sienta a mi lado y lo tengo cerca reparo en que tiene unas ojeras horribles, y que está desmarcado.

-He oído tu conversación con el idiota de Evan. -Dice. Me estremezco cuando le oigo hablar así del chico que una vez él consideró su hermano.

-Seth, yo no te lo conté porque odiarás a Evan. -le digo.

-No le odio, ni mucho menos por lo que me contaste, odio sus actos y sus palabras. Últimamente esta como mas imbécil.

-Bueno, últimamente todos estamos muy dispersos. -Comento, apoyo la cabeza en el tronco del árbol y cierro los ojos.

-He oído lo que te ha dicho. Deberías de haberle soltado un guantazo en la cara, haber si así se espavila y se le pasa la tontería.

-No soy como Garce, no lograría hacerlo. -Intento en broma, pero el mi tono suena demasiado neutral.

-¿Christian, es mi hermanastro? -Oigo que murmura Seth. Asiento sin abrir los ojos.

-Él quiere conocerte. -Le digo. Abro los ojos y veo como me mira incrédulo. -Sabe que tiene un hermano, no por mi, y me dijo que le gustaría saber como eres, o que si os gustan las mismas cosas... -Dejo caer. Seth aprieta los labios dejándolos en una fina línea.

-¿Es hijo de Christopher? -Pregunta.

-Si, lo es. -Seth asiente ausente. -¿Porque no me odias, como todos? -Le replico.

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