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Narra Louis

06.02.2012

El principio

Nunc a me ha gustado expresar mis sentimientos a demasiada  gente, así que decidí contarlo en un blog. Ya sé lo que están pensando todos, que un blog lo puede ver mucha gente, y eso ya lo sé, el motivo por el cual estoy más seguro contándolo aquí es que yo elijo si os doy mi identidad o no, y en este caso va a ser que no. ¿La razón? No la sé, probablemente el  hecho de no ser aceptado por como soy o que simplemente que en la escuela descubran quien soy. No soy un chico muy social, mejor dicho no tengo amigos. No formo parte ni del equipo de futbol ni de básquet, tampoco soy un nerd, ni hago las obras de teatro, sólo me mantengo apartado de la gente. Y vosotros pensareis que podría relacionarme y que llegaría a tener amigos y es así, pero hay un problema y es que hace dos meses me mudé por problemas a causa del bullying que me hacían y que ahora me siguen haciendo. ¿La razón? Posiblemente el hecho de ser homosexual.

                                                                                                                                                                          -L xx

Dudé si publicarlo o no, era una decisión difícil, el ser homosexual no se lo había contado a nadie más que a mi familia y a mi antiguo mejor amigo, cuando acepté ser homosexual decidí que mi primer paso iba a ser contárselo a alguien, mi familia por supuesto no iba a ser, así que decidí contárselo a mi mejor amigo al que le tenía mucha confianza, este empezó a apartarse de mi hasta que me dejó de hablar, pasaron los meses y sin saber porque alguien se enteró y colgó carteles por todo el instituto que decían que Louis era gay. Nunca me enteré de quien fue, supuse que fue mi antiguo mejor amigo, Liam, pero nunca se lo pregunté. La gente dejó de hablarme y mis compañeros de equipo, aparte de echarme, me empezaron a hacer bullying, empezó por insultos y simples empujones en los pasillos, poco a poco fue a más, los empujones eran más fuertes y yo acababa en el suelo, los insultos eran más fuertes y los golpes iban a más, tanto que tuve que ser ingresado. Al estar ingresado se lo tuve que explicar todo a mis padres, ellos no esperaron nada y rápidamente nos mudamos para darme una oportunidad para rehacer mi vida.

Miré el reloj, marcaba las 11.00 p.m., tenía que irme a dormir para poder llegar temprano al instituto y así, por lo menos, no ser visto por los demás compañeros y poderme mantener entero hasta el final del día.

Pulsé la tecla de publicar.

“Tu historia ha sido publicada.”

No había marcha atrás, la historia podía ser vista por casi todo el mundo, esa idea me asustaba pero me calmaba el pensar en que nadie podría llegar a saber quién era.

Me acosté en la cama sin decir ni un simple buenas noches, simplemente me lavé los dientes, me puse mi pijama de niño pequeño y me acosté en la cama.  Al cabo de 15 minutos ya estaba dormido.

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Beep-beep beep-beep

Odiaba ese ruido, solo significaba que tenía que aguantar otro día de colegio y con eso más insultos. Estaba harto, ¿Tan difícil que me dejaran en paz? ¿O simplemente no me podía quedar en casa? La respuesta era la de siempre, no.

Me levanté sin ganas y cogí la ropa para luego ir a vestirme y lavarme los dientes, cuando acabé bajé las escaleras sin ganas, miré el reloj, que marcaba las 7:56 a.m., aún era temprano. Saludé a mi madre que estaba en la cocina preparando el almuerzo para sus mis hermanas pequeñas, Daisy y Phoebe.

- ¡¡Louis!!

- Buenos días pequeña -respondí a Daisy mientras les daba en beso a cada una-.

- Daisy no grites a estas horas, los vecinos están durmiendo -dijo mi madre-.

Daisy se encogió de hombros y siguió comiendo el almuerzo que su madre le había servido.

- ¿Quieres desayunar algo, Louis?

- No mamá, gracias -respondí-, ¿Sabes si papá va a tardar mucho? Quiero llegar temprano.

- Aún está arriba, no tardará en bajar.

En ese instante apareció mi padre con su típico traje de trabajo y su maletín en la mano, como cada día.

- ¿Louis, estás listo? -preguntó-.

- Sí.

Salimos de casa, después de despedirme de mis hermanas y de mi madre, y nos dirigimos al coche. Mi padre fue el primero en entrar y seguidamente entré yo. Había 15 minutos en coche hasta mi instituto, en los cuales, normalmente, nadie decía nada.

- ¿Cómo va el colegio? -preguntó, provocando que me pusiera un poco nervioso, no quería que me preguntaran ese tipo de cosas, ellos piensan que todo va perfecto, saco buenas notas, sí, pero eso es lo único que va bien.

- Bien -me limité a responder-.

No nos dirigimos más la palabra, me miraba preocupado y yo le respondía con una falsa sonrisa. Al llegar me despedí con la mano de mi padre y esperé a que se fuera para sentarme, solo como cada día.

Después de esperar 5 minutos sonó el timbre, me levanté rápido y fui directo a la clase que tenía a primera hora todos los lunes. Cuando entré no había nadie así que me senté en el fondo. Cogí mi teléfono y vi que tenía 10 notificaciones de mi “diario” que en realidad era un blog. La mayoría era de gente que me decía que les pasaba lo mismo y que me daban consejo.

“¿No entienden que solo quiero expresar lo que siento y no consejo?” Pensé.

Otras eran de gente diciéndome que mirase su blog y les dijera que pensaba. Simplemente pasé de ellos.

Mis compañeros empezaron a entrar en clase así que decidí guardar mi móvil, cuando fui a guardarlo mi móvil sonó a causa de otra notificación, la abrí y cuando se cargó la página apareció otro comentario en mi blog.

Anonimous: Hola:)

Me pareció extrañó, es decir, ¿Por qué la gente comentaba en su blog? Solo quería expresarme. No sabe por qué pero le contesto. No podía ser nadie malo, tampoco sabía donde vivía ni quién era.

Tu: Hola, ¿Quién eres?

Estaba tan concentrado en mi teléfono que no me di cuenta de que mi profesor de historia había entrado en clase.

- Louis ¿Podrías dejar tu teléfono y prestar atención? -guardé mi teléfono y estuve atento toda la clase, pero sin dejar de pensar quien era esa persona misteriosa que había comentado en mi blog.

Cuando sonó el timbre no me molesté ni en levantarme y saqué mi móvil de mi bolsillo en busca de una respuesta de esa persona misteriosa. Tenía dos notificaciones del blog, las abrí con nervios en el cuerpo.

Anonimous: Tú no lo dices, yo tampoco.

Anonimous: Es una especie de juego;)

 

Mine [Larry Stylinson]¡Lee esta historia GRATIS!