Parte 10

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Atravesaron otro portal. Esta vez no habían grandes cosas, era un bioma de pradera y en esta ocasión no habían pistas. Continuaron andando y vieron a un gigante con la 3ª tarjeta encima de un bloque justo a su lado.

-Vamos a pedirsela, a ver si nos la da- Dijo Noelia. -Hola señor gigante, ¿nos podría dar la tarjeta que está en ese bloque?-Continuó diciendo con cara de niña buena.

-No ser tan fácil. Si tú querer tarjeta, tú ayudar a mi.  Ese tipo quitar bloque a mi, tu recuperar , traer aquí y yo dar a ti tarjeta.- Se refería a un enderman que le había quitado un bloque.

-Vale, a ver, ¿que hacemos?-Dijo Noelia volviendose hacia las chicas.

-Pues quitarle el bloque al enderman.-Dijo María.

-Ya, pero ¿cómo? No podemos mirarle a los ojos porque nos atacará.-Continuó Noelia.

-Si conseguimos una calabaza y nos la ponemos en la cabeza, le podemos mirar sin que nos ataque.-Dijo raquel.

-¿Y de dónde la sacamos?-Dijo Sofía.

-Preguntadle al gigantón.-Dijo María.

-Perdona, ¿tu tienes una calabaza?-le dijo Noelia al gigante, y este le contestó:

-Si, yo tener aquí.-El gigante sacó una calabaza de un cofre y se la entregó a Noelia.

Esta se la puso en la cabeza y avanzó lentamente. Cuando el enderman la miraba, ella se quedaba quieta y cuando apartaba la vista, seguía avanzando. Noelia cogió un bloque de tierra y le dió el cambiazo al enderman.  Y le entregó el bloque al gigante y este dijo:

-Gracias, tú ser amiga, aquí tener tarjeta.-Y le entregó el bloque donde se situaba la tarjeta.

En el bloque se encontraba un botón donde ponía:  Pulsar aquí.

María pulsó y aparecieron en el End donde un dragón negro las subrevolaba con otra tarjeta en el cuello.

-No me digas que nos lo vamos a tener que cargar.-Dijo Noelia mirando al dragón.

-Me temo que si.-Dijo Sofía acojonada.

-¡Mirad! Allí hay una mesa de pociones.Vamos a mirar a ver si hay alguna poción que nos pueda servir.-Dijo María señalando la mesa que estaba enfrente.

-Sí, pero, ¿cómo vamos a llegar? El dragón no nos va a dejar en paz.-Dijo Sofía señalándolo

-Yo lo entretengo.-Dijo Raquel.

Las demás se dirigieron a la mesa de pociones mientras Raquel se fue a entretenerlo. Cogió un bloque y se lo tiró a la cabeza, el dragón se cabreó y escupió fuego por la boca, Raquel salió corriendo para esquivarlo. El dragón, cuando paró de soltar fuego, se avalanzó sobre ella y Raquel cogió un cristal de un cofre y se lo estampó en la cara, consiguiendo así, aturdirlo un poco.

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