III

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Irlanda, Febrero de 2011. Quinta visita al psicólogo.

-Antes de rendirte recuerda por lo que estás luchando.- habló el hombre quitándose las gafas y suspirando. Estaba planteándose dejar el caso, darlo por perdido.

Niall siguió mirandose las manos, no estaba dispuesto a levantar la vista.

-Hace tiempo que deje de luchar.

Al psicólogo casi se le caen las gafas del susto. No eran las palabras mas motivadoras que había escuchado, pero eran las primeras palabras que su paciente decía en mas de cinco sesiones.

Apunto rápidamente en la libreta.

-¿Hace tiempo? Cuentame Niall.-hablo esperanzado.

El chico de apenas quince años, temblaba aún en la silla. No había conseguido sacarle nada, y estaba impaciente por oír la historia de aquel moreno de ojos azules.

Un silencio se torno sobre ellos, de nuevo.

Niall levantó la mirada para llevarla a uno de sus brazos, donde descansaban unas vendas blancas, recién cambiadas. Los cortes de el chico comenzaban a ser muy profundos.

-¿Niall? Intenta decírmelo.- el nombrado levanto una ceja. -Intenta decirme porque has dejado de luchar.

El lo intentaba, lo intentaba... Pero dolía, dolía tanto recordarlo, que rendirse era una salida mucho mas fácil.

Se agarro a la silla, aferrándose a ella, como si fuese su ultima salvación.

Mujeriego... ¿En apuros? [Ziall]¡Lee esta historia GRATIS!