La fiesta de fin de año acabó muy bien.

Las chicas y yo nos quedamos hasta las 5 y luego nos recogió los padres de Irene.

Dormimos en su casa y nos despertamos a las cuatro de la tarde. Estamos hechas unas golfas jajaja.

No desayunamos porque era demasiado tarde pero sí almorzamos.

Preparamos la comida ya que los padres de Irene se fueron a casa de la abuela de Irene al primer almuerzo del año.

Mientras estábamos almorzando:

-Chicas-les dije:-Ayer, la persona que me escribió las notas, me envió un mensaje por Whatsapp.

-¿En serio?-se sorprendió Lucía:-¿Y miraste su foto de perfil? Porque así podrías saber quién es…

-No, no tenía-respondí:-De hecho le pregunté que quién era, y me dijo que no podía decírmelo.

-Pásame el móvil-me ordenó Emily.

Le pasé el móvil y le enseñé la conversación que tuve con esa persona:

-‘’’No puedo decirte nada, pero no te voy a negar que lo sé todo. Ahora no es el momento de que te enteres de la verdad. Te prometo que algún día lo sabrás duela o no duela. Disfruta de esta noche, besos.’’-leyó Emily:-O son cosas mías…¿o esto parece una película?. ¿De qué verdad está hablando? Es que a mí me está asustando…

-A mí me sorprendió la verdad…-comentó Irene:-Y me está dejando con la intriga.

-De todas formas-habló Lucía:-Lo importante es que descubramos quien se hizo pasar por ti cuando habló con Álvaro, porque te está dando pistas de quién es para que te hagas una idea de quién es.

-Eso es verdad-opinó Emily:-Estoy de acuerdo contigo, Lucy. Y cuando te enteres de quién es la persona que te está dando las pistas, se lo agradeces.

¿Agradecérselo? Uff...no sé si ese es el verbo indicado, porque esto es demasiado raro.

Empezamos el año con mucho misterio. Yo lo veo.

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