Capitulo doce - Podemos intentarlo

44 1 0

Era sábado ¡por fin! ¡joder! ¡por fin! Esperé toda la puta semana por este día, y estaba nerviosa, ya casi no tenía uñas por habermelas mascado tanto.

Y faltaban dos horas, y yo aún no sabía que ponerme. Cogí mi celular y me tiré en la cama, ingresé el patrón y abrí la conversación con Clhoe.

Yo a Clhoe:

Estoy muy nerviosa clhoeeeee, llorare, no tengo más uñas, jelpme —enviado, 19:08 p.m.

A los minutos mi celular vibró e ingresé el patrón nuevamente.

Yo tambien estoy nervioso *emoji llorando* ten calma, y deja tus uñas en paz Recibido, 19:10 p.m.

Santa mierda, mierda, mierda, mierda, la puta madre, le mandé el mensaje a Luke, por favor quiero exiliarme a plutón, por favor. Mundo cruel.

Mamá entró a mi habitación— cariño, Clhoe está aquí —dijo corriéndose y dejando ver a mi rubia amiga.

—Gracias mamá —dije yo y le hice señas a Clhoe de que pase.

—ella entró y cerró la puerta— ¿y qué te pondras?

—No lo sé, ¿y sabes que me acaba de pasar? Quise enviarte un mensaje a ti y se lo envié a Luke, joder —hice un llanto falso. Ella estalló en carcajadas y le tiré un almohadón, le pegó justo en su cara— por puta —dije riendo.

—ella rió aún más fuerte— vuelvo a preguntar, ¿qué te pondrás? Porque yo traje algo de ropa para ti.

—No Clhoe, tu ropa no, gracias —dije sentándome en la cama.

—Siiiiiiiiiiiiiii —chilló ella— te he traido unos vestidos divinos —buscó en su bolso y sacó tres vestidos— mira, —me dio un vestido rojo que podría llegarme hasta un poco más arriba de mis rodillas, tenía un gran escote en el frente, y atrás la espalda era descubierta con la forma de un corazón— es muy abierto —dije yo y ella rodó los ojos.

—¡Joder! Con esas tetas lo usaría sin dudarlo.

—¿No te parece un poco mucho? —pregunté mirando los otros dos.

El otro era un vestido color negro liso con un solo hombro, el cual tenía en su manga una especie de tiras separadas entre sí.

Y el último también era color negro, sin escote, tenía adelante forma de corazón y tenía un poco de tela de gasa, como formando una remera pequeña.

—¿Y cuál te gusta? —hago una mueca. Los dos últimos estaban muy lindos.

—Este —agarro el segundo que vi. —Me gusta mucho este, me lo pondré, y tengo sandalias que combinan.

—También traje un bolso de mano que va con ese vestido —dijo buscando en la bolsa— uhm, ¡aquí está! —sacó un pequeño bolso color negro brilloso.

—¡Perfecto! —exclamé sonriendo— iré a bañarme, Luke me pasará a buscar dentro de uhm —desbloqueé mi celular— una hora y media, ¡joder! —exclamé y corrí hacia el baño.

Cerré la puerta, me deshice rápidamente de mi ropa y entré a la ducha.

A los minutos alguien golpeó la puerta.

—Alice, pasaré a dejarte algo, ¿puedo?

—Si, pasa —dije yo y me asomé por la cortina— ¡joder! —exclamé al ver lo que dejaba sobre el inodoro, una micro bombacha, ¡joder! Eso es una tanga. —Estás loca si piensas que me pondré eso.

—Oh, claro que te lo pondrás cariño —sonrió con suficiencia y salió del baño.

Acabé de ducharme y cerré la ducha, salí y me paré sobre la alfombra de baño.

A punto de caer¡Lee esta historia GRATIS!