A pasado una semana desde la última vez que vi a Mason, desde que rompí en llanto frente a él no fui al instituto en toda esa semana. No sé nada de él, así que no sé si habrá ido o no. Y respecto a la nota, aún no  tengo ni idea de quién es. Pero ya no me importa, pienso que fue una broma pesada. En la escuela todos saben que soy rusa, así que... Bueno espero que solo haya sido una broma de un anónimo.

Lunes. Hoy debo ir. No puedo seguir perdiendo clases. La verdad no me importa mucho pero, echo de menos a Mason. Le dije que se fuera de mi vida pero él es lo único que tengo. Ya no tendré miedo. Es algo estúpido. En esta semana he estado pensando y si quiero volver a ser feliz... A sonreír con sinceridad. Necesito a alguien a mi lado. Y no es porque no conozca a nadie más, es que él es con quién quiero estar. Aunque sea tenerlo como amigo sería suficiente.

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No pude ir en moto ya que las autopistas estaban cerradas por la nieve. Así que fue a pie y por eso llegué tarde.

Lo primero los lunes es química avanzada. Mason si estaba pero le habían cambiado de pareja. O tal vez él quiso cambiar.

El punto es que su mi nuevo compañero es un completo estúpido.

Estaba almorzando sola como siempre. ¿Esto era el fin? Si en serio lo era... Iba a ser mi culpa. Yo le dije que se largara de mi vida, es mi culpa...

—No te mortifiques.

Tení la cara enterrada entre las manos.

—¿Quién eres?—pregunté sin levantar la vista.

—Levanta la cara, mi amada inmortal.

Mason. Él era él único que me decía así. Ni siquiera lo mire a los ojos. Solo me le tire encima. Necesitaba abrazarlo mas que nada en el mundo. Sentir su fuerte apretón que parecía que quería quebrarte la espalda.

—Lo siento. Si te quiero en vida. No era cierto lo que dije...

Me separó de él y puso su mano en mi mejilla. Obviamente no pude evitar reclinar mi cara en su mano.

—No era mi intención hacerte sufrir. Sólo quería darte tu espacio. Para que veas cuanto me necesitas en tu vida.—dijo sonriendo.

—Estúpido...—dije echandome a reír.

—Me dolió mucho que me dijeras que me valla.

—Lo sé y lo siento.

Mi celular vibró. Me había llegado un mensaje de un número desconocido.

«disfruta tu amorío mientras te dure, muero por follar contigo otra vez, ya pontro iré por ti

Perdón. que es muy corto pero he estado muy ocupada, por eso no puedo subir capítulos puntual. Las amo. Voten y comenten por favor.

    

                               

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