Capítulo 14

—¿Iris? —Repitió detrás de mí pero no me sentí lo suficientemente valiente como para voltearme a verlo. Tras unos segundos de silencio lo oí decir. —¿Quieres pasar?

—No, yo ya me iba es solo que...—Volví a apretar el botón del ascensor. No lo mires, no lo mires, no lo mires.

¡¿Por qué la tierra esta tan lejos cuando quiero que me trague?!

—Es un edificio de-.—Lo interrumpí.

—Sí, es un edificio que sólo tiene un departamento por piso, lo sé. —Entonces me volteé a verlo. Grave error. Zayn Malik llevaba solamente unos pantalones de dormir dejando al descubierto su torso bien trabajado. Entonces pude ver sus diversos tatuajes. —No sabía que tenías...

—Tatuajes que no estaban a la vista, sí, suelen decírmelo. ¿Vas a pasar o no? —Me dió una sonrisa divertida.

—Claro...—Me concentré en unas alas en su pecho, fue el que más llamó mi atención. Unos labios de mujer con alas... Algún día le preguntaría el significado.

Esperen... ¿Quiénes suelen decírselo?

—Ven aquí. —Dijo entrando en el lugar y lo seguí, pude ver completo al tatuaje en su nuca, un pájaro sobre una rama, y por detrás, hojas asomándose.

Mirando alrededor y sintiendo el calor que sentía, podía asegurar que era el digno lugar de un guardián. Las paredes oscuras, un sillón de cuero negro, una televisión de pantalla plana, cortinas de color rojo vino ocultando las ventanas, todo demasiado oscuro. Quizás también podría ser el hogar de un vampiro, lástima que no existían.

Y mis ojos encontraron algo demasiado familiar para mí, la mesa que había tallado para él se encontraba un poco más allá de la sala rodeada de sillas enfundadas en cuero negro.

Nota mental: A Zayn Malik le gusta en abundancia el color negro.

Pd:-Quizás también el rojo.

Miré mi vestido, también negro. ¿Le gustaba?

—Veo que le encontraste el lugar perfecto...—Dije hacia algún lugar en el que Zayn podría estar, pero mirando a mi alrededor me di cuenta que estaba completamente sola.

—¿El lugar perfecto para qué? —Preguntó saliendo de una puerta con una taza humeante en cada mano y su torso desnudo decorando el ambiente. Era la mejor presentación de una bebida que había tenido en mi vida.

—La mesa...—Dije apartando los ojos de su cuerpo y posándolos sobre las rosas prendidas fuego. Una de las dos tazas apareció frente a mi rostro y la tomé... Una vez mas no había olvidado que yo no tomaba las cosas tan calientes como él, le di un sorbo al té de... ¿Ulmaria y guayaba? ¿También se lo habían recetado a él?

—Oh, sí... De cualquier forma estaba buscándole otro lugar, ya sabes... El piso es muy amplio. Vivo en un departamento que ocupa un piso entero. —Sentía sus ojos en mi nuca y podía jurar que sentí como una gota de sudor tomaba recorrido por la misma, estaba corriendo una maratón ahora por mi espalda. —¿Cómo llegaste aquí, Iris?

—Es que yo... Estaba perdida. —Siempre que quiera poner una excusa debo recordar no usar esta, porque me acababa de enterrar hasta el fondo.

—¿Así vestida? Yo creo que si te pierdes así vestida cualquier saltador, guardián, jardinero e incluso límpido estaría bastante dispuesto a enseñarte el camino hacia sus pantalones...

—¿Qué estas insinuando? —Oh... ¿Enserio acabas de preguntar eso? Tonta, intenta decirte que te vez como una maldita vulgar, ¿Acaso alguna vez te has vestido así? ¿Acaso te gusta?.

Hybrids | Zayn Malik¡Lee esta historia GRATIS!