Capítulo 8: Preparativos para la boda

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Charles está sentado en una silla en forma de auto de carreras, mientras una mujer corta su cabello, y reviso mi teléfono, mensajeo libremente con Aubrey, sobre lo mucho que le hacía falta un corte a Charles.

A Charles le luce el cabello largo, porque es rubio y liso, se ve adorable con esos bracitos regordetes y piernas cortas, intentando alcanzarme mientras me grita que lo espere, no es como si hiciera algo aparte de caminar.

Miranda y Aubrey dicen que soy malo, yo digo que lo enseño a ser rápido. Cuando me dejo alcanzar lo felicito y le gasto un helado tan grande como él. Aunque va a parar en su camiseta de turno.

Sus dientes están creciendo, y no es nada lindo cuando quiere morder mi barbilla, pero, lo es cuando sonríe.

Miranda se ha distanciado un poco, por la presencia de Aubrey, pero está bien, ella necesita hacer las cosas por sí misma, está trabajando como libretista y ahora paga su propio apartamento, por lo menos, aunque no mueve ni un dedo, tiene chef y ama de llaves.

Yo odiaría tener las dos cosas en mi casa, me gustan más las cosas familiares, cuando inicias a preparar la comida a las 11 de la mañana y comes a las 3 de la tarde porque se demora más de lo planeado, ese es mi tipo de fin de semana, me gusta que mi casa sea solo para mí, sin personas que quisieran hacer otra cosa revoloteando "haciendo su trabajo".

Tal vez tendría una niñera, pero nunca me canso de estar con Charles, no mucho, de cualquier manera.

Al salir del salón de belleza, vamos a comer con Aubrey en un restaurante temático de los 50's, lo encontré hace poco, y a Charles le encanta, la comida está bien, y me siento como en "Volver al futuro" al pasar de los edificios de Manhattan a ese restaurante.

Exactamente así.

La música, que no podría ser de otra manera es R&B, Blues y Oldies. Ahora mismo suena "Little Bitty One" y Aubrey la tararea, y yo miro a la cocina fijamente, porque estoy muriendo de hambre.

Charles tararea fuera de tono con Aubrey, y la comida llega. Eso lo callara.

Iniciamos a comer, tranquilamente, mientras Aubrey y yo charlamos.

-¿Qué tal te fue hoy en el trabajo?- Pregunta Aubrey.

-Mmm, solo reuniones, ya sabes, nuevas ideas, nuevos comercios, nuevos productos... Fue productivo, ¿Qué tal tu día?

-La remodelación está casi lista, tengo todo perfectamente planeado para no ver perdidas este mes, espero que todo esté preparado.

-¿Te gusta cómo trabaja Lili?

-Es muy buena diseñadora, me encantó como decoró todo. La cocina esta tan bien equipada es tan funcional.

-¿Cuándo son las entrevistas para el nuevo personal?

-El lunes.

-Bien, espero que todo resulte bien, abres el ¿Jueves, verdad?

-Sí, justo cuando es la fiesta del decimo aniversario.

-Dios, es asombroso.

-Estuve hablando con Adam y Cindy sobre su pastel.

-¿Qué tipo de pastel quieren?

-Solo un piso...- Ella bufa.- Simplones.

-El cliente siempre tiene la razón.

-Pero yo vi la decoración, y les di mi opinión, ¿Quién lleva trece años en el negocio? Ellos no, yo sé lo que les conviene.

-Ellos verán.

-¿Cuándo tienes que ir de nuevo a ver adornos?

-No me lo recuerdes, es una pesadilla, ¿Qué tengo yo que ver en eso?

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