¿Cuando sera el momento?

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~Narra Marshall~
Últimamente DP ha estado muy seria, se la pasa desvelándose creando mapas y planos. Hablando con PF días enteros, sobre como entrar a la nueva fortaleza del rey de Ooo y colocar una camara escondida.
Ya hasta se volvía irritante verla cada minuto con ese celular rosa con chispitas que tiene ella.
No lo entiendo, hablando con mentita una vez, el me dijo que hace tiempo ella volvió a los 13 años por culpa de un accidente con el Lynch y que ella y Finn se besaron.
¿Como es posible que ellos sigan tan amigos después de eso? No la entiendo... Y conmigo se vuelve tan fría.
¿La habré asustado? ¿ella piensa en alguien mas?
Pero... En la fiesta de grumosa... ¡Aagh!
Creo que solo debo ignorar lo que ocurrio y seguír con mi vida de ocio y rebeldía.

~Narra Bonni~
Cada noche, trazando, dibujando, creando nuevos artículos electrónicos para espionaje.
Todo yo sola.
Eran las 3:20 am, vi alrededor de mi laboratorio, deseaba tener a alguien con mi mismo coeficiente intelectual que me ayude, pero no debo rendirme. Si lo logro, Ooo volverá a sus días felices y de gloria.
Cree doce nano cámaras invisibles para poder infiltrarlas en el nuevo palacio del rey de Ooo.
-Lo logré. -Dije con una sonrisa de orgullo.
- Las doce nano cámaras invisibles.
Tome el control remoto de las cámaras y apreté el botón rojo, ninguna se podía ver, perfecto.
- Jeje un proyecto menos. -dije feliz, pero cansada.
No aguante mas del sueño y caí rendida sobre la mesa.
Sentí algo frío en mi mejilla y luego desperté, ya era de día.
Los rayos del sol, que delicadamente entraban a través de la ventana. La falta de sueño hacia que me molestaran los ojos.
Note algo rojo sobre mis hombros, era la camisa de Marshall, la olí unos segundos.
Fresas frescas y su colonia.
- Marshall... -Dije con un sonrisa.
De pronto recorde la forma en la que estaba actuando, que vergonzoso.
Me quite rápidamente la camisa, el rubor invadió todo mi rostro, mi corazón se aceleraba cada segundo.
Me decidí a buscarlo  para devolverle la camisa.
Hasta que lo encontré por los pasillos.
- B-buenos días Marshall. -Dije con una sonrisa nerviosa.
-Buenas tardes querrás decir.
- ¿Eh?- estaba confundida.
- Son las 15:00, creo que dormiste demasiado bella durmiente.
-¡¿Que?! ¡Ay no! ¡Debo apresurarme, tengo una junta dentro de una hora!
-Espera Bonni. -dijo reteniendome del brazo.- mi camisa, damela.
Es verdad, se encontraba con una blusa gris sin mangas, sus hombros lucían realmente anchos.
-Jeje lo siento.
Se la entregué y quize volver a mi habitación, pero me retuvo de nuevo.
-¿Ahora que quieres Marshall? - dije algo harta.
- ¿Podemos hablar un minuto?
Noté en su rostro a que se refería, no quería hablar de ello.
-Marshall, no es el momento, debo...
Me tomo fuerte de la muñeca y se metió al closeth de las escobas, arrastrándome a mi también.
Intenté safarme, pero no podía, el era mas fuerte que yo.
Cerró la puerta con pestillo y solo podía ver por algunas rendijas de la puerta.
Me acorraló con sus brazos, estábamos  demasiado cerca.
-¿Cuando será el momento Bonnibel?
-Marshall, dejame ir. -Dije seria.
-¡No Bonni!... No lo haré.
Tenia un rostro desafiante, era como si estuviera a punto de explotar.
-Bonni, no aguanto mas -agacha su cabeza- trato de ignorar todo, pero no puedo.
- No hagas esto Marshall... Porfavor.- dije triste.
- Si escucho una vez mas... No es el momento, creo que pereseré.
-¿Que?
-Yo era un mujeriego, las chicas caían ante mi, hasta que llego Fionna, me mostró otro mundo, algo distinto... Después de que ella murió, me decidí a perder ante la depresión pero...
-¿pero...?
-Llegaste tu y... Volví a sentirme idiota.
-Marshall yo...
Oímos a alguien hablando afuera de la puerta, era mentita y chocofruta. Marshall me tapó la boca con su mano.
-Chocofruta ¿Has visto a la princesa?
- No mentita, debe estar en el laboratorio.
- La busque ahí y no esta, hiré al jardín a buscarla.
-Ok, debo ir con paleta a ver unos diseños de vestidos que creo ayer, nos vemos.
- Si, adiós.
Al fin se fueron, si nos vieran ahora, seria todo un escandalo.
- se fueron...- dijo Marshall
-Marshall, debo irme.
- No hasta que me respondas...
-¿Que cosa?
-¿Por que me has estado evitando?
- Yo... No puedo decirte.- le dije con la mirada baja.
-¿Por que?
-Por que...
Una lágrima recorrió mi mejilla.
De pronto sentí su fría mano en mi mentón, levantó mi rostro hacia el y puso su brazo alrededor de mi cintura.
-Bonni... No hagas esto, por favor.
Esos ojos carmesí, que me hipnotizaba cada vez que nos encontrábamos en la casi oscuridad, tan brillantes, el sentirme atraída era inevitable, pero... No
No puedo.
- Tengo miedo. -Dije sonrojandome cada vez mas al acercarme a el.
-¿De que tienes miedo? ¿Yo te provoco ese miedo?- Dijo entre cerrando de a poco sus ojos.
-no... No eres tu, temo por ti.
Me aleje de el poniendo mis manos sobre su pecho.
-Estamos en crisis, primero fue mi reino, luego fueron Finn y Jake, quienes se contagiaron... La desgracia cae con los seres que amo y el verte transformado aquella vez.
-Pero mirame, mira a tu reino, mira a Finn y a Jake, a pesar de eso estamos bien.
- Pero...
-gracias a ti estamos bien aquí ahora.
Ahuecó su mano en mi mejilla y con una sonrisa dejando ver sus colmillos dijo:
-siempre encontraste la solución y lo seguirás haciendo.
Mi corazón comenzó a latir como un loco, no podía creerlo.

En verdad... ¿es amor?

Bonnibel, no debes encariñarte mas con el, es por su bien, además no tienes tiempo para estas cosas.

-Marshall... Te quiero, pero no de esa forma.
La decepción invadió el rostro de Marshall, una vez mas rompí el corazón de alguien demasiado bueno para mi.
Odio tener que ser así, pero las cosas así tendrán que ser.

Lo siento mucho Marshall.

Dulce muerte¡Lee esta historia GRATIS!