— Anda Emily, me toca llevarte al salón de belleza.— dice el idiota que duerme en el mismo techo que Yo.

— Hey, paren el barco, voy a vomitar.— me quejo, en serio, algo o alguien -más alguien- está moviendo mi cama, siento que en cualquier momento vomitare todo a mi alrededor.

— Entonces, ya levántate de esa cama, perezosa.— dice él quitando las sábanas de mi precioso cuerpo.

— Coloca las sábanas sobre mi de nuevo si no quieres que te salte encima y llegues al baile con un ojo morado y el brazo roto de paso.— le amenacé, pero en cambio sólo siento unos brazos en mi cintura y muslos.— HEY, MIERDA ANDANTE, SUELTAME EN ESTE JODIDO SEGUNDO.

— No, tienes una cita en el salón de belleza a las 9 en punto, debes prepararte.— dice resistiéndose a mis puños y patadas.

Escucho el sonido del agua saliendo por la ducha y de repente siento un frío inmenso recorrer todo mi cuerpo.

— MALDITO IMBECIL, AL MENOS PUDISTE PONER EL CALENTADOR.— grito exaltada, uff...sentí que me ahogaba.— Idiota.

***

— Ya, largo.— Jase me empuja fuera del auto con todo y mi melena de León, me ha traído al salón de belleza a que me "arreglen" ¡ja!, me burlo de las peluqueras, nadie tocará mi precioso cabello, estoy feliz siendo como medusa. — Cuando termines, no me llames, toma un taxi, tenemos prohibido verte antes de la hora indicada.— dice él cerrando la puerta y asomando su "feo" rostro por la ventanilla.

— Esto no es una boda— le reclamo mirándole confundida.

— No, pero nos prohibimos verte hasta que fuera el momento.— explicó él haciendo que mi cara de retrasada desapareciera.

— Y... ¿me estás hablando de la manada de monos que tengo por amigos?— le pregunto haciéndome la desentendida.

— Sip... Oye, no ofendas a los chicos a sus espaldas.— dice él, de verdad sin entender que mi insulto también era para el.

— Bien, me largo, mientras más rápido entre, más rápido terminarán las brujas de Salem.— digo alejándome del auto.

Al entrar un asqueroso olor a acetona, con esmalte de uñas y más apestosos químicos mezclados llega a mi nariz, ¡Dios!, tanto ácido hace que mi nariz arda, siento mis preciados pelos protectores y mocos caer.

— Hola, usted es... — dice una chica rubia con una bata blanca y ropa negra, ésta podría ser una científica loca que viene a hacer experimentos conmigo, ah no, solo es una de las brujas que trabaja en este lugar.

— Emily Carter, tengo una cita para las 9:00.— le digo a la barbie ésta, a quien siento me mira perversa, puedo leer lo que esta pensando "voy a hacer muchos experimentos contigo, voy a probar el nuevo tinte de pelo que llego del mercado negro y te haré unas espeluznantes uñas como las de la loca del internet", sip eso piensa.

— Oh si, ven por aquí, te atenderé.— dice y dirige una fugaz mirada de horror a mi cabello, ¡Oye,no esta tan mal!

— Bien... — es lo único que digo mientras sigo a la rubia oxigenada a su baticueva.

— Siéntate aquí y dime querida, ¿Qué cambio quieres hacer en tu look?— pregunta la loca agarrando unas tijeras.

— Hey, cuidado con esas cosas, mira que si tocas mi cabello con eso...— señalo las tijeras endemoniadas.— ... Juro que te dejo calva.

— Pero debemos hacer algo con tu cabello querida, ¿qué actividad es?— pregunta ella, es una bruja, jamás dije que fuera una actividad, ella lee mentes, ¡incineren a la bruja!

Problemática¿Yo?(Editando)¡Lee esta historia GRATIS!