(Maratón compensatorio por haber estado un mes sin actualizar. Gracias por la espera)

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Narra Harry

- ¡Harry!- chilló Emily desde la cama al verme entrar en su habitación.

- Hola, pequeña- la saludé con una sonrisa, cerrando la puerta detrás de mí- ¿Qué tal estás?- le pregunté caminando hacia ella mientras me quitaba el abrigo. Emily salió de entre las blancas y limpias sábanas y se sentó de piernas cruzadas sobre el colchón.

- Muy bien. Ya me han hecho la cura de hoy y la enfermera me ha dicho que la piel ya se me está regenerando- respondió con una gran sonrisa, mostrándome que sus dos dientes de delante que no tenía cuando la conocí, le habían crecido hasta la mitad de estos mismos.

- Eso es genial- le murmuré feliz por ella mientras dejaba la chaqueta en el sillón y me sentaba en el borde de su cama.

- ¿Verdad que sí? Por fin podré volver a la playa- susurró mirando la ventana de la habitación con aire soñador. Sonreí enternecido y cogí su pequeña y pálida mano entre la mía.

- Te prometo que en cuanto salgas de aquí te llevaré a la playa- le prometí observando su bonito y juvenil rostro. Emily giró rápidamente su cabeza y me miró con los ojos bien abiertos.

- ¿Y a la feria?- me preguntó esperanzada. Sonreí de lado al ver su emoción y asentí con la cabeza mientras le escondía un mechón de pelo rubio detrás de su oreja. Emily sonrió aún más y aplaudió feliz, haciéndome reír.

Aunque Emily tuviera un coeficiente intelectual más alto que el mío, en el fondo seguía siendo una pequeña niña de ocho años que se emocionaba por cualquier cosa.

- ¿Y vendrá Eli?- me preguntó tímidamente mientras se mordía su labio inferior. Mi sonrisa se desvaneció al oír la pregunta y desvíe mi mirada al colchón.

- No-no lo creo, Emily- le respondí con un hilo de voz, sintiendo como la dolorosa presión aparecía de nuevo en mi pecho- Ya sabes que esta última semana Eli no se ha encontrado muy bien...y por eso no ha podido venir a verte- mentí observando como mis manos jugaban entre sí- Así que no creo que pueda acompañarnos- musité notando como mis ojos se llenaban de lágrimas ante la sola mención de mi hermosa princesa.

- Harry...- susurró Emily acercándose a mí y posando una mano en mi hombro- Ya no estáis juntos, ¿verdad?- interrogó suavemente. Cerré los ojos fuertemente para que las lágrimas no se me escaparan e hispiré bien hondo tratando de calmar las repentinas ganas de llorar que me habían entrado. No podía permitir que ella me viera llorar. Tenía que ser fuerte frente a Emily- Harry- insistió la pequeña rubia al ver que no respondía. Volví a inspirar hondo y por fin abrí los ojos, recomponiéndome.

- Claro que seguimos juntos- volví a mentirle dándole una falsa sonrisa. Emily no necesitaba saber que Eli y yo habíamos roto. Ella ya tenía suficiente con sus propios problemas y no quería amargarla con los míos- ¿Po-porqué lo preguntas?- le demandé intentando sonar desconcertado. Emily me miró entristecida y luego negó con la cabeza lentamente.

- Harry, no lo niegues. Antes siempre me venías a visitar acompañado de Eli. Nunca venías solo. Y ahora ya llevas cinco días viniendo sin ella- murmuró alejando su mano de mi hombro y de reojo vi como estiraba su brazo hacia la mesita que había al lado de la cama. De ella cogió lo que parecía ser una revista- Ya casi ni sonríes y siempre que te pregunto por ella, tus ojos se llenan de lágrimas. Y además, cada semana Caitlyn me compra una revista de esas del corazón, y en el de esta semana, Eli y tú salís en la portada- musitó tendiéndome dicha revista. La miré por unos segundos en silencio y luego de suspirar, decidí agarrarla con mis manos temblorosas. La coloqué sobre mi regazo y leí el título del reportaje.

Mi príncipe azul |H.S|¡Lee esta historia GRATIS!