Relato N°1

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-¡Esperame!- Le dije a Attenya que me miraba desde el final de las escaleras.

Era viernes por la tarde y estabamos recorriendo el camino habitual hacia el Skatepark, donde esperaban unos amigos para matar las horas, una vez alli, mi amiga se dedico a presentarme a su pequeño grupo de colegas.

-Lázaro, este es Francis, toca la guitarra y el piano- Dijo attenya mientras nos hacia un gesto amable invitando a darnos la mano.

Uno a uno me fue presentando a los chicos y chicas que componian el pequeño grupo hasta llegar al más callado y particular, me miraba de arriba a abajo y con cara de no importarle quien fuese o siquiera con animo de conocerme, lo salude con un ligero movimiento de cabeza y el respondio con el mismo gesto, despues de unas milecimas de segundo se dirigio a attenya.

-¿Que tal estas amor?-

-Bien, cansada por la caminata desde San Francisco Javier hasta aqui pero contenta de verte-

No habia caido en la cuenta que él era el novio de Attenya y yo habia llegando con ella desde mi casa, por eso era su extraña actitud haci mi.

-Bueno, Como ya habras supuesto este es mi novio, se llama Raúl- dijo attenya sin moverce del sitio, mientras sacaba una bolsita con marihuana y un grinder del bolso para liarse el primer porro de la tarde.

Con el paso de las horas socialize con Raúl y los demas chicos y chicas de alli, hable de muchos temas e hicimos muchas tonterias, cuando llego la hora de volver a casa me sorprendio muchisimo saber que Raúl vivia en el mismo barrio que yo, me parecia imposible dado que nunca lo habia visto y llevava viviendo en el mismo barrio 2 años, alfinal resulto que vivia cerca del parque central, a unos 10 minutos de mi casa.

Emprendimos el camino de regreso Raúl y yo solos ya que a Attenya la venian a buscar,

-¿Como es que vivimos en el mismo barrio y nunca te he visto ni por el parque ni por la plaza?-

le dije mientras pateaba una lata de algun tipo de refresco.

-No suelo salir mucho, a no ser que quede con amigos, me la paso jugando en mi casa con el ordenador-

me respondio mientras le daba un par de caladas al cigarrillo que se estaba fumando.

Transcurrimos el resto del trayecto en silencio, unicamente al llegar a su casa nos despedimos, antes de que el cerrara la puerta le dije

-¿Mañana quedamos?, te puedo venir a buscar por la tarde si quieres-

se quedo en duda durante unos segundos y me contesto afirmativamente con un gesto, despues cerro la puerta y yo emprendi el regreso a mi hogar.

Me quede pensando sobre la posibilidad de que Raúl fuese un colega mas
Es normal que el este medio rayado por mi relacion de amistad con su novia, pero podriamos ser colegas igualmente.

Llege a mi casa, salude a mi madre y mi padrastro, me pege una ducha y me fui a dormir, sin saber que ese dia empezaba una amistad que duraria años.


Las Aventuras & Desventuras de Raúl y Lázaro¡Lee esta historia GRATIS!