◎Nate's Pov.

Salí de la camioneta junto a Sammy. Entramos al restaurante francés que se encontraba allí.

- Ce que je aider, monsieur? (¿en que lo ayudo, señor?) -la chica que se encontraba allí preguntó.

- Table pour Johnson, je suis Nate Maloley. (mesa para Johnson, soy Nate Maloley) -respondí en francés, ella empalideció.

- Par ici, monsieur Maloley. (por aquí, Sr. Maloley) -tartamudeó, haciendo que la siguieramos a una parte privada del restaurante.

Nos sentamos en frente de Johnson y de Gilinsky, además de Nash Grier... si, el novio de Cyan estaba bastante metido en esta mierda.

Somos bastantes conocidos en Omaha, y somos de los más buscados por todos los Estados Unidos, por todos los negocios, peleas clandestinas, drogas (prefiero no estar en esa parte), carreras y tráfico de armas.

Era algo extraño que a nuestra edad, tengamos bastante poder en esta parte, bastante.

-Gursky no tenía el dinero, y pues... ya saben que ha pasado. -comenzó Sammy.

-¿Sin rastros, ningún tipo de huellas o vídeos de cámaras de seguridad? -preguntó Gilinsky, tomando una calada de su cigarrillo.

-Sin nada, como siempre. -hice un ademán con mi mano. -pero le he disparado en el hombro, si pasa algo,  Gursky estaba armado.

-Vale... -Nash asintió. Su expresión cambió rápidamente. Frunció el ceño y me miró. - ¿Diana sabe de esto?

-¿De que hablas? -Johnson le preguntó.

Miré a otro lado, y volví a mirarlo fijamente.

-Solo sabe de las peleas... -respondí.

-¿Alguien podría explicar de que diablos hablan? -preguntó Johnson de nuevo.

-La novia de Nate, no sabe sobre esto, solo de las peleas. -Johnson miró rápidamente a Gilinsky, y luego a mi, con expresión neutra.

-¿Novia? -asentí a su pregunta. - ¿y no le haz dicho?

-No, joder. -gruñí. -y no creo que lo tome muy bien.

-¿Por que lo dices? -preguntó Sammy.

-La otra vez, quería arrancarme la cabeza solo por haber llegado con ella teniendo una ceja rota, y el labio también. -rodeé los ojos.

-Enloquecerá amigo, pero tiene que saberlo antes de que sea tarde. -asentí. Grier tenía razón, tenía que decirle, aunque ella estuviera a punto de matarme.

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-¿Que haces a estas horas aquí, Skate? -sonreí de lado.

-¿Me dejas pasar? -ella asintió, abriendo más la puerta dejandome entrar.

Entré a la casa, dejando que ella cerrara la puerta. Se cruza de brazos.

-¿Que ha pasado? Son las 4 am. -asentí. Tenía que decirselo.

-Vamos al sofá, tengo que decirte algo. -ella no respondió, solo fué y se sentó en el sofá grande.

Me senté a su lado, suspirando.

-Estoy metido en las peleas clandestinas, en el tráfico de armas, drogas, y carreras. Tengo mucho poder en cuanto a eso. En la parte de las drogas, solo cobro el dinero. Hoy le he disparado a alguien, pero ya es algo normal dispararles solo para asustarlos.

»Estoy metido en toda esta mierda, y quiero que lo sepas antes de que alguna otra persona lo haga. Muchos me persiguen, y tratan de saber toda nuestra información. Estarás protegida aunque no lo creas, no dejaré que nada te pase por mis jodidas decisiones ahora.

»Si no te lo decía, me mataría. Somos chicos bastante buscados en los Estados Unidos. Y cuando me refiero a "somos", me refiero a Gilinsky, a Sammy, a Johnson que todavía no te lo he presentado, y a Nash Grier, el novio de Cyan. -tomé un poco de aire.

Diana estaba con expresión neutra. Se levantó del sofá, tapando con su mano su boca mirando al suelo, como decifrando algo.

-Vale, tengo que... ahm... tengo que digerir todo esto. -hice una mueca con mis labios. -okey, okey. Eres una de las personas más buscadas por los Estados Unidos; estás en carreras, peleas clandestinas, drogas pero solo cobrando el dinero, tráfico de armas, y demás. Estas junto a los ya nombrados. Y... oh por dios, le haz disparado a gente.

Asentí algo incómodo.

-Si haz pensado que te dejaré o algo por toda esa mierda... -empalidecí. -estás bastante equivocado, Maloley. Estaré en esta mierda contigo, cueste lo que cueste. No te dejaré.

Sonreí, levantandome para abrazar a Diana. Ella rió abrazandome. Besé sus labios, alzandola del piso.

-Joder, me haz quitado un peso de encima bebé. -ella rió.

-Vale cariño, deberías irte ya a casa, tengo mucho sueño. -reí alzandola.

-Nop, dormiré contigo. -ella negó divertida.

-No querrás darle a mis padres una mala primera impresión. -me encogí de hombros.

-Estaremos bien... -murmuré entrando con ella en brazos a su habitación.

Será una buena noche. O madrugada, mejor dicho.

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holi gente.

tengo sueño así que no tengo nada inspirador para decir.

solo que tengo sueño.

chao, jiji

LA DIVAZA SE VA, PPPPPAAAAZZZZ.

Omaha Bad Boy.   -Nate Maloley-¡Lee esta historia GRATIS!