Me encuentro en mi graduación, estoy a punto de ser profesional, luego de que tantas veces decaía en mis estudios.

Y aunque en muchas ocasiones no tuve ánimo de estudiar en consecuencia de mi situación, lo mejor de todo es un día DESPERTAR, y darse cuenta de que no vale la pena seguir dormido, que no vale la pena seguir triste o desmayar en cuanto a los ideales.

Yo desperté. crecí, luché y me convertí en lo que hoy soy, tú también puedes.

No sé si todos hallamos nacido con un propósito, pero si no tenemos uno, entonces inventémoslo.

Regala sonrisas y no te enojes tanto.

Te has dado cuenta que la vida es una sola?

Es irónico, que una persona como yo, que antes deseaba el suicidio y las cosas terroríficas, ahora se manifieste de esta forma tan buena haciéndote saber que aún hay tiempo.

Y es que, para mí no existe la frase "es que ya es tarde"', porque solo será tarde únicamente si uno está muerto.

Qué esperas para ser feliz?

Estoy delante del micrófono dando los agradecimientos en honor a mis logros, cuando después de aplausos, llega mi madre y me abraza, trae con ella un ramo de rosas amarillas y azules(colores que me gustan) y un collar hermoso que dice Madre e hija en alto relieve que me es entregado por mi hermano, aquel chiquitín de solo 7 años.

Me parece asombroso todo lo que he pasado, y a pesar de que algunas cosas no salieron como quise, ya hoy soy una mujer, pronto tendré una familia, y seré una buena madre.

Tal vez un día no muy lejano, mientras esté en el trabajo, o esté cocinando o sean las 3 de la mañana, sin importar la fecha exacta, ella me llame, y ya siendo un poco anciana, por su sabiduría se de cuenta de sus errores y decida también construir un mejor futuro conmigo.

Para entonces tendré lista en la mesa un café y varios panes calientes, y la invitaré a conversar.

Me dirá ¿Cómo te va en tu carrera?, y le responderé ¿La de mi corazón o la profesional?

Indudablemente, querrá saber la del corazón.

Y diré, te quiero, y ahora sin rencor.

Más allá de tí¡Lee esta historia GRATIS!