-Muy bien, te dejo descansar.-me despedí de Ann en su habitación, por fin la habían dejado salir de la enfermería y yo la acompañé hasta aquí. Había perdido todo el día y ahora solo me apetecía ir a mi habitación y descansar como es debido en mi cama. Suspiré y abrí la puerta de mi cuarto cuando me encontré con Alex tirada en su cama dándose golpes en la frente con la palma de su mano, no pude evitar sonreír. Llevaba unos tejanos desgastados, una sudadera sin capucha gris descolorida y tenía el pelo recogido en una cola que le caía por el hombro derecho tapando una parte de la libreta que tenía delante. 

-¿Es normal en ti hacer eso?-pregunté y ella se giró rápidamente para mirarme.

-Ja, ja.-rió irónica.-Si lo es cuando estoy frustrada.

-¿Y cuál es el motivo de tu frustración?-pregunté sentándome en mi cama. 

-Los sistemas de tres ecuaciones...-respondió mordiendo su bolígrafo y volviendo la vista a su libreta.-Ríete ahora si quieres.-yo me mantuve serio.-¿Por qué no te estás riendo o llamándome tonta, o retrasada?

-Porque no lo eres, simplemente no has estudiado mucho en años y es normal que te cueste, a mi se me dan bastante bien.-ella se sentó mirándome fijamente. 

-¿Estás diciendo que estás dispuesto a ayudarme?-preguntó. 

-No lo he dicho pero no me importaría, puedo ayudarte con cualquier asignatura, era el empollón en mi antiguo instituto.-sonreí al recordar mi vida pasada, realmente echaba de menos a mis padres y a la petarda de mi hermana Teresa, pero tenía que esperar mucho más para verlos de nuevo. 

-Pues, ¿podrías empezar explicándome las ecuaciones de segundo grado?-preguntó ella como avergonzada. Saqué mi tablet y la encendí, conecté un vinculo con la suya para poder escribir y que ambos pudiéramos verlo. 

-Claro, es muy sencillo, primero debes aprenderte la formula...-comencé a escribir en la tablet con el lápiz y estuvimos como media hora hasta que lo pilló, después cuando estábamos con los sistemas de tres ecuaciones me llegó un mensaje, lo abrí y era de Alex, la miré por encima de mi tablet un instante pero ella no dijo nada y siguió a lo suyo. 

"-¿Como está Ann?-"decía el mensaje, sonreí, y le respondí. 

"-Bien, solo un poco molida pero no tiene ni un rasguño. Gracias por preguntar.-"ella sonrió y los dos seguimos a la tarea. Me ponía de los nervios el silencio que se había instaurado entre nosotros, por qué no hablábamos, necesitábamos hablar. 

-Muy bien, se acabó.-tiré la tablet a un lado de la cama, ella me miró sorprendida y yo suspiré frustrado.-Necesitamos hablar, ahora.-Me levanté de la cama y me puse de pie frente a ella al limite de la linea.

-Vale, hablemos.-ella se sentó en el filo de la cama, tomé aire y abrí la boca para comenzar ha hablar pero ella lo hizo antes.-Lo siento...-susurró.-Es cierto, fui estúpida al no contarte que me estaba viendo con Jake, o que me gustaba, fui una estúpida por no confiar en ti, en mi mejor amigo.-sonreí al oírla.-Eres el único en esta escuela que sabe mi verdadera historia y has guardado el secreto, y por cierto gracias por eso.-reímos un poco.-Siento haber pensado que no podía confiar en ti.

-Y yo siento haber sido un capullo contigo y con Jake, y siento haberte tratado como te traté la otra vez.-ella asintió.

-Disculpas aceptadas empollón.

-Disculpas aceptadas niñata, ahora coge esa tablet y vuelve al trabajo, vas a salir de aquí echa una matemática. 

Adjunto foto de Lydia estudiando, o intentandolo...

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