Capítulo 6 Edward V

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En el momento en el que entré a mi casa mi vida familiar se desmontaría por completo. 

 Entro y me encuentro a un grupo de médicos que montan a mi hermano en la camilla, hoy el volvía de Edimburgh por unos trabajos antes de mudarse. 

-Pero... ¿qué mierda pasa? (digo coteniendo las lágrimas)

-Tu, tu, tu hermano se muere... (dice mi madre con una voz apagada y muy triste y ensordecida por las lágrimas)

-Hijo, deja tus cosas en la habitación y coge ropa en un segundo, nos vamos a Londres. (dice mi padre también entre sollozos)

Cojo mis cosas y entre llantos pienso en todo lo que está pasando, el cáncer esta haciendo de las suyas y esta consumiendo a mi hermano, al cual solo le queda luchar contra algo más grande que el.

Escucho como la ambulancia se va y mi padre sube a la habitación.

-¿Se salvará?

-Dificilmente, tiene pocas posibilidades y bueno, la verdad ya pocas esperanzas me quedan.

-Vamos, en el coche me contaras todo.

Mientras vamos en el coche veo como prácticamente la mala suerte acompaña en todo su camino a esta familia y sobre todo a mi.

-¿Qué harán? 

-Le operaran a vida o muerte, es lo único que le puede salvar...

-Papá, corre...

-Mi padre aprieta la velocidad de nuestro Mercedes y veo como no le importan los límites de velocidad, por un momento pienso en la posibilidad de accidente y le digo que afloje.

Una hora y media despues ya estamos en el hospital, mis collarines empiezan a recordarme mi última vez en uno y como si tuviera un plumero en la mente dejo pasar toda cosa para centrarme en mi hermano.

Entramos en una sala donde se lee quirófanos y una procesión de médicos entra a estos. Mi madre se sienta con nosotros y en sus muñecas veo una raja profunda que me hace sentir autodolor.

-¿Mamá que te paso en la muñeca?

-Me corté con el cuchillo sin querer... (todavía las lágrimas salpican su cara)

Mientras espero, miro los ventanales de este viejo hospital, está lloviendo y al fondo se ve el London Eye, si hubiera venido por otra cosa habría montado en este, pero en estas condiciones no quiero ni montarme en el coche. Me vuelvo a sentar. Al frente hay otra familia, la cual está un poco más serena y relajada.

-Hola

-Hola (responde mi padre)

-Emm... ¿qué se les ofrece por aquí?

-Un hijo mío esta en quirófano, lo operan de cáncer a vida o muerte.

-Lo siento... a nosotros nos operan al nuestro de los riñones.

-Lo sentimos...

-Familia Dallas su hijo... está bien la operación se realizó con éxito.

-Por un momento sonrío pero en realidad a mi me importa mi hermano, al cual pocas posibilidades le quedan pero no ninguna. Mientras volteo el móvil de forma repetitiva escucho como una puerta se abre y sale un doctor. Como si del ejército se tratara nos levantamos.

-Familia Smith, su hijo... no superó la operación.

Noto como mi autoestima, ánimo y demás baja a un nivel negativo y miro a mis padres los cuales lloran destrozados y abrazados. Mientras pienso en todo mi vida ya no me importa ahora mismo solo me importa la de Ed, estar bien un día y morir al siguiente, así es esta triste y cruel vida. 

-¿Dónde dormiremos?

-Tú y tu madre aquí y yo organizaré la vela y entierro en Glasgow. 

Papá nos monta en el coche y nos lleva hasta el hotel donde dormiremos y antes de irse me dice al oído "cuídala", yo me limito a asentir.

-Mamá deberíamos comer o mejor que nos suban la comida.

-Vale. 

Me encargo de llamar al servicio de habitaciones y les pido algo para cenar, mamá y yo comemos casi robóticamente y no nos dirijimos la palabra. Después me encargo de bajar las cosas abajo y me acuesto en la cama del hotel. 

Noto como mi madre llora desconsoladamente y le intento tranquilizar.

-Ves esa estrella que parpadea. 

-SÍ 

-Ese es Ed y nos guiará siempre por el buen camino, por lo menos debemos pensar en que el ahora no siente dolor ahora él es feliz, y lo será también si nosotros lo somos con él.

Veo como mi madre me abraza y me dice que me quiere.

Yo y mis sombras.¡Lee esta historia GRATIS!