Me levanté de mi cama y obsevé como se cerraba la puerta rápidamente, definitivamente estoy perdiendo el coco, fuí hacia la ducha y antes de meterme, mis ojos observaban a una grinch* (animal peludo de color verde).
¿¡Qué hace uns grinch en el espejo?! OH!  ...NO!... MIER*DAA!!!!  So-oy yo-o - dije entrecortadamente mientras me lamentaba de mi aspecto. Rápidamente me puse mi bata (obviamente de conejitos) y fuí a la habitación de mi hermano, cuando abrí la puerta, se escuchaba grititos de mi estúpido hermano.
-DAAVE !!!!.......¿¡QUÉ ES LO QUE COÑO HAS HECHO TARADO ESTÚPIDO?!.-

Mi hermano me vió y de sus grititos paso a una foca descontroladamente retrasada y una brillante idea se me paso por la mente.
¡¡Ashley Harrison nunca se queda con sed de venganza!!.

Y con paso firme, fuí a mi habitacion y me acerqué a una caja de cartón, dentro de esa caja tenía lo que más horror le da a Dave, -Ouuh sih nenaa!! Una bonita arañita para una pequeña víctima! [Inserten risa malvada].

Salí de mi habitación con el bote que contenía la araña y fuí hacia la de mi querida víctima.

Me la acerqué por detrás y dí un salto hacia la espalda de mi hermano, y le enseñe por encima de su cabeza el tarro con ...
-AAAAAHHHHHH. - Dijo mi hermano con toda su voz, me dejó sorda.
-Yeahh babe!! ME ENCANTAN LAS ARAÑAS GRANDES Y PELUDITAS.- Decía entrecortadamente por la risa, me estaba ahogando seriamente, mientras mi hermano corría por toda la habitación como un loco desesperado, y yo agarrada a su espalda, en resumen, me lo estaba pasando pipa, mientras que a mi hermano le estaba dando un ataque cardíaco. Dave me imploraba a cada segundo que alejara el "maldito ser que nunca debió existir". Pero como antes me dige, nunca me quedo con sed de venganza. Vi a mi hermano muy asustado y con cara de "pásame el cuchillo y deja que me valla al paraíso".
-¡¡ASHLEY HARRISON, ALEJA DE MÍ A ESE BICHO!!- Me decía
-De acuerdo.- le dije con mi cara malévola.
-BIEN, AHORA SÁCALA DE MI VISTA.- Me dijo apuntado su dedo a la puerta, en plan de "ahora vete y no vuelvas a menos de que sean tus últimos minutos de vida''.
-Peeeero... pídeme perdón.- le dije.
-Estaa bien .....- me dijo con desgana.
-Muy bien, espero que hayas aprendido la lección.- Antes de salir por la puerta, me detuve.- Ah y para la próxima broma que hagas, sé más profesional- le guiñe el ojo y me fui.

Me dirigí hacia mi habitación y me duche hasta quedar completamente limpia de aquella pintura verde.

Me sequé mi pelo, abrí mi closet y me puse una camisera de tirantes blanca de encaje, unos shorts de talle alto vaqueros y mis vans tipo vaquero.

Salí de la habitación y fui a la cocina, a por mi manzana verde.

Llegue a la cocina y me encontré con mi madre, ella estaba tomandose un zumo de fresa.
-Hola Mami.- le dí un beso en su mejilla.
-Hola cariño-. Me dijo con ternura.-Por cierto cariño, la tía Christine me ha llamado hace un rato, y me dijo que las habitaciones que van a usar Dave y tu en su casa, ya estan acondicionadas.- Me dijo, mirándome fíjamente a los ojos.
-¿Qué quieres decir, mamá?- le dije algo preocupada.
-Ash, el lunes es el día de vuestro viaje a Londres.- Me quedé helada, sin poder creerlo.
-¿¡Por qué tan pronto mamá?!
-Ashley, sabes que la fecha de inscripción al instituto al que vais a ir Dave y tú es de trimestre en trimestre, la tía Christine me dijo que dentro de 10 días empezaba el 2° trimestre, y debéis de ir a inscribiros.- Me dijo con un tono de voz algo apenado.
-Esta bien, mamá. Solo es que, no quiero dejar todo esto atrás, dejar a mis amigos, mi instituto, la casa, lo tengo todo aquí... lo tenía.-le dije.
-Lo sé cariño, pero habrá que hacer un esfuerzo más, además, las vacaciones podremos pasarlas aquí, si queréis Dave y tú.
-¿Cuándo nos vamos?- le dije pasando un poco del tema.
-Dave y tú os iréis el lunes. Papá y yo dentro de unos 2 o 3 meses, cuando termine su contrato con la empresa.-Me dijo
-Odio a las empresas...- le dije con total sinceridad.
-No más que yo cariño.- Me dijo.

Me despedí de mamá y fui al salón y me tumbé en el sofá de cuero marrón. Miré el reloj de mi móvil, eran las 11 de la mañana, no sabía que hacer. Así que llamé a Leila y a Steff y les propuse un plan: pasar el día entero con ellas en el centro comercial.

Las dos aceptaton entusiasmadamente.

Antes de irme, le dije a mamá, ella no tuvo ningún reparo y me tendió la tarjeta de crédito.

Mi madre me tiene restringida mi tarjeta de crédito porque dice que si me la confiaba, gastaría la fortuna familiar y nos quedaríamos en la ruina. En eso si estoy de acuerdo, puedo decir que soy adicta a las compras, y aún más a la ropa. Me encantaba la ropa, y no olvidar los zapatos, los bolsos o los complementos, en resumen, me encantaba comprar.

Salí de mi casa, y le dijé al chofer, Sebastian, la dirección a la que quería ir, él asintío y me llevó al centro comercial.

Allí nos encontremos las tres, y pasemos un día fantástico, la verdad es que no compré mucha ropa, ya que tenía bastante. También les dije que me iba a Londres el lunes, se nos escaparon unas cuantas lágrimas, pero decidimos no pensar en eso y pasarlo genial.

Llegué a mi casa sobre las 7 p.m, estaba muerta, solo quería darme una ducha y dormir.

Eso fue lo que hice, despues de ducharme, decidí tumbarme en mi cama y ver la tele, y seguidamente caí en un profundo sueño.


FOTO DE: LEILA WILSON

I'm not a stupid lady.¡Lee esta historia GRATIS!