4. El beso

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Un fin de semana nada extraordinario excepto por esa pizza el viernes.

Odiaba los lunes, no le encontraba gracia a esos dias, creo que son el peor dia de la semana.

Si, llegó el martes, era un 1 de abril, el mejor mes de todos. Ahora solo faltaban 9 dias para mi cumpleaños numero 17 wow que emoción.

Recibí un mensaje de mi profe..

-Buen dia Zoe, queria saber si hoy nos vemos en el parque de aquella vez, digo, si gustas. Espero tu respuesta.

Gabriel.

De nuevo una invitacion, creo que le atraigo a este chico, el me está empezando a gustar, llevaré una cerezas, tal vez hoy suceda algo mas que solo una charla.

-Perfecto Gabo, allá nos vemos.

No se que tipo de locuras e ideas fantasiosas pasaban por mi cabeza, pero quería besarlo hoy. Por eso las cerezas, ojalá el también quiera hacerlo.

Llegó la hora esperada, salí con Sara, otra de mis mejores amigas, ella iría a verse con su novio, tienen una de esas relaciones eternas en la que solo esperas que llegue el día de la boda.

Iba tan distrída que no sabía que ellos ya habían visto a Gabriel, que solo observaba como me dirigía al lugar del encuentro.

Sentí pasos detrás de mi, me asusté pero voltee, quería asegurarme de que no fuera un ladrón o algo así.

Era el.

-Eres experta arruinando sorpresas..-dijo y yo solté una carcajada necesitaba liberar los nervios que me habían invadido.

-Tenemos que buscar un lugar muy comodo..- dije.

-Será una noche genial. Dijo mientras me miraba con una sonrisa que le adornaba la cara. El estaba feliz.

Nos sentamos, empecé a comer las cerezas, el cogió mi movil y buscó musica. Le dió play a "darte un beso- Prince Royce"

Inconscientemente, me recoste en su hombro y empecé a cantarle en el oído.

-Me estremeces. Dijo con un tono de voz delicado.

Esa es la idea, dijo mi voz interior.

Al teeminar la canción, me tomo por el cuello, acerco nuestros rostros y juntó sus labios con los mios, lo seguí, sentí un cosquilleo desde lla.planta de mis pies hasta mi cuero cabelludo, sin exagerar.

Nuestros labios parecían magnetizados, no querian separarse. Fue un hermoso momento, perdí la cuenta de los besos y recordé qque debía estar en mi casa. Recogimos nuestras cosas y abordamos un taxi, habia una atracción muy fuerte, sentía la necesidad de besarlo, el también la sentía, nos miramos, me acomodé en sus piernas, las pausas eran solo por falta de aire.. que besos mas exquisitos!

Llegamos a casa, fuimos hasta mi cocina, y un par de besos mas terminaron de arreglar mi noche, había sido perfecta, inolvidable 1 de abril.

Tomó un vaso de agua, se despidió de mi madre y se fué.

Sabía que una gran historia estaba por ccomenzar.

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Para siempre©¡Lee esta historia GRATIS!