CAPÍTULO 11

11 2 0

Salimos de Islantilla y nos dirijimos a Isla Cristina. Ethan conduce serio, parece seguro de sí mismo.

- ¿Me puedes decir a dónde vamos?

- Puedo, pero no quiero - continúa serio pero por un momento sonrie.

Nos paramos en un semáforo, observo mi alrededor, es buen momento para escapar.

Me desabrocho el cinturón de seguridad, agarro mi mochila y en un movimiento ágil abro la puerta y salgo del coche. Cierro la puerta y comienzo a caminar.

- ¡Eh! - se salta el semáforo y aparca unos metros más adelante, sale del coche y corre hacia mi.

Yo sigo caminando, decidida, no voy a volver para atrás, pero no sé a dónde ir. Simplemente camino.

- ¡Cárol espera! - me alcanza y se interpone en mi camino - ¿A dónde crees que vas?

- No lo sé, me basta con alejarme de tí - intento esquivarlo pero me agarra del brazo.

- ¿Qué? ¿Entonces para qué te vinistes a mi casa y te montaste en mi coche?

- No me quedaba otra opción, o eso o no saldrías de mi casa.

- Vuelve al coche.

- ¿Es que no me has oido?

- Te llevo a casa si es lo que quieres.

- Cogeré un taxi, no te preocupes por mí.

- No pienso quedarte tirada aquí.

- Lo sé, pero tampoco es tu intención llevarme a casa, ¿o me equivoco?

- Cárol confía en mí, por favor.

- No puedo, ya no.

Continuo caminando, no me sigue, cosa que me resulta extraña. Me dirijo hacia la playa, puedo divisar el azul del mar a lo lejos.

Mientras camino, un coche se para a mi lado en la carretera, mierda, es Ethan.

- Sube.

- Ya te he dicho que no - continuo caminando pero el sigue mi paso con el coche.

- Cárol por favor, sube.

- Vete.

Por un momento parece que entiende y acelera, pero para mi desgracia aparca más adelante y se baja del coche.

Se dirije hacia mi, con el gesto serio.

Se acerca y sin decir nada me coje por las piernas sobre su hombro.

- Ethan bájame ahora mismo - advierto con tono cabreado

El continúa andando.

- ¡Que me sueltes! - pataleo sobre su abdómen pero no sirve.

Llegamos al coche y abre la puerta con destreza. Se agacha y me deja en el asiento del copiloto.

Intento apartarle para salir pero me lo impide.

Me incorpora hacia delante para quitarme la mochila y me abrocha el cinturón. Luego cierra la puerta y la asegura con la llave.

Observo como mete mi mochila en el maletero y lo asegura con la llave. A continuación se monta en el coche.

- Bien, si no es por las buenas tendrá que ser por las malas.

- No puedes hacer esto, me estás secuestrando.

- Piensa lo que quieras, solo me preocupo por tí.

Nos dirijimos a Islantilla, sin dirijirnos la palabra. Llegamos al paseo marítimo para entrar en la urbanización de casas pero en vez de llevarme a la mía, me lleva a la suya.

- Dijiste que me llevarías a casa.

- Lo sé, pero ya que no confías en mí, no tengo nada que perder.

Entramos por la puerta para coches y aparca bajo una carpa, preparada para ello.

- ¿Hay alguien en tu casa?

- No

- Sale del coche y se dirije al maletero en busca de mi mochila. Luego lo hace hacia la puerta del copiloto, desbloquea la puerta y la abre.

- Ya puedes salir - y sonrie de nuevo con su sonrisa pícara.

- Bonita casa - digo cuando salgo del coche.

- Sígueme.

- No me queda otro remedio.

Entramos a su casa y nos dirijimos directamente a su habitación.

- Ponte cómoda.

- No puedo estar cómoda aquí, me recuerda a cosas que quiero olvidar.

- Ya sabes que no pasó nada.

- Lo sé, pero aún así no estoy cómoda.

Se sienta en la cama.

- Cárol de verdad que no sé que te pasa conmigo, pasas del todo a la nada en cuestión de segundos.

- Me equivoqué contigo, confié demasiado en tí, y a la primera de cambio me traicionaste, no te mereces mi confianza, no puedo hacerlo, de verdad que no.

- Nunca te haría daño, Cárol me importas.

- No demuestras nada diciendo eso.

- ¿Lo hago si te digo que eres la única por la que haría esto?

- No Ethan.

Se levanta de la cama y se dirije hacia mi, yo sigo inmóvil en la puerta.

- Nunca había sentido por nadie lo que siento por tí, nunca. Mi error fue no valorarte como alguien especial, diferente, a pesar de que sabía que lo eras.

- Ya va siendo hora de que pagues tus errores, y esta no es la manera.

- No se cómo. Nos veo ahora mismo y no me puedo creer que hace poco más de una hora haya estado tumbado en tu cama, es que no logro entenderte.

- El problema es que a veces olvido quien eres, olvido que te conozco desde hace apenas dos o tres días, olvido todo el daño que me has causado, olvido lo mal que lo he pasado por tí, y solo me centro en que por un momento creí que eras diferente al resto, que en dos o tres días has hecho que sienta lo que nunca habia sentido, y ahora lo único que pienso es que para ser feliz debo alejarme de todo lo que tiene algo que ver contigo, no se si me explico.

- Si es así, adelante, puedes irte.

No respondo.

- Quiero que seas feliz, y si no puedes serlo conmigo, yo no puedo hacer nada.

Sin pensarlo dos veces me voy, salgo de su casa y a continuación de su jardín.

Salgo a la calle y me dirijo a mi casa.

Estallo cuando entro en mi cuarto y rompo a llorar.

Aunque me duela lo que he hecho, se que la única forma de ser feliz es alejarme de Ethan.

***

Perdón por el capítulo tan corto, no puedo sacar más tiempo, de verdad que lo intento. Comenten y voten, xoxo

Cárol¡Lee esta historia GRATIS!