Capitulo once - Alice para todos

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Mi despertador sonó a las 6:45, busqué el control de la televisión y lo prendí.

Pasé todos los canales y dejé DisneyChannel.

Golpearon la puerta de mi habitación.

—Alice, te he traído el desayuno —dijo la voz de Ash del otro lado.

—No desayunaré Ashton —dije lo suficiente fuerte para que escuche.

—Sophie, por favor —volvió a decir Ashton del otro lado.

—me levanté de la cama— No me llames Sophie —dije mientras abría la puerta. Él sonrió— desayunaré en la escuela, gracias —me metí de nuevo en mi habitación y cerré la puerta.

Corrí la ventana para ver como estaba el día, estaba soleado.

Me dirigí al cuarto de baño, abrí la ducha y me metí en ella.

Cogí el peine y peiné mi cabello en un moño desordenado y cepillé mis dientes.

Luego hasta mi ropero, busqué un skinny jeans, una blusa color crema en la cual se leía con letras negras “Let it be”, me puse mis vans negras, guardé todos mis útiles en la mochila y bajé rápidamente las escaleras.

—Buenos días —dije neutral— iré a buscar a Trav así vamos juntos, adiós mamá.

—Adiós cariño, ten cuidado —dijo ella y yo rodé los ojos.

—Adiós Sophie —dijo Ashton, me dí vuelta y lo fulminé con la mirada.

Cogí mi celular de arriba del mueble donde estaban los portarretratos y mis llaves. Salí de casa y me eché a andar en dirección a lo de Trav.

Revisé mi celular mientras caminaba y abrí el mensaje de Luke.

Luke:

He llegado, descansa. —Recibido 20:56 p.m

Yo a Luke:

¡Buen día! Lo siento, me quedé dormida. —Enviado.

—o—

Toqué timbre de casa de Travis y atendió Tom.

—Hola —le sonreí— ¿Travis no se ha ido verdad?

—No —rió levemente— conoces a Travis, siempre llega tarde, pasa —dijo corriéndose de la puerta.

—Permiso —digo mientras entro— es raro que sigas aquí.

—Es que pelee con Marcus —se encoje de hombros y asiento. —Travis está en la cocina desayunando —dijo él. Asentí y me dirigí a la cocina.

Travis estaba de espaldas, entonces me acerqué y lo abracé, deposité un beso en su mejilla.

—Buenos días Trav —sonreí y me senté junto a él.

—¿Cómo estás? —preguntó para después beber su café.

—Bien —me encojo de hombros—, ¿tu?

—Bien, Alice, ¿sabes que hablaremos de lo que ocurrió, verdad? —negué rápidamente.

—Trav no, lo que pasó, pasó.

—No Alice —me miró con su seño fruncido.

—Joder, basta —me crucé de brazos. Travis bufó.

—¿Saldrás con Tom? —preguntó mirándome.

—Saldré con Tom —respondí. Él rodó los ojos y reprimí una risa.

A punto de caer¡Lee esta historia GRATIS!