6. Fresita

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CAPÍTULO 6.

Me sentía demasiado humillada por lo que acababa de suceder en el baño con Evan, no entiendo porque ponía la estúpida excusa de que no podía si se notaba que tenía las mismas ganas que yo.

Salí del baño molesta, pero decidí que esto no arruinaría mi noche y no me iba a quedar con las ganas de que sucediera algo. Así que me incorporé nuevamente a la pista dando todo de mí, al minuto se me acercó a un chico bastante atractivo, lo cual me es suficiente.

Comencé a bailarle para provocarlo y esto dio resultados inmediatos, Sus manos rodearon mi cintura y comenzaron a bajar lentamente hasta mi trasero, una vez ahí lo agarró con fuerza y me pegó a su bulto, este se sentía bastante duro. El chico estaba algo bebido pero aún se mantenía estable.

Me tomó de la mano y nuevamente me dirigía a los baños, pero esta vez con alguien diferente. Estoy segura de que Evan nos debe haber visto, y la idea me sacó una sonrisa de venganza.

Tú te lo pierdes.

El chico cerró la puerta y me pegó a la pared para besarme, yo solo me dejaba llevar, necesitaba sacarme de la cabeza a Evan.

Pero era difícil, definitivamente este chico no besa como él, los labios de Evan eran tan dulces y suaves que no quería soltarlos.

Que mierda estoy pensando, concéntrate.

El chico bajo su mano hasta mi intimidad y comenzó a acariciar mi zona, me encontraba bastante mojada y él lo notó. Copié sus movimientos y mis manos bajaron a su miembro para realizar suaves movimientos. Luego sus manos subieron hasta mis pechos, comenzó acariciando mis pezones para después tirar de estos y lamerlos con fuerza. El chico corrió mi braga e introdujo sus dedos con facilidad, mi espalda se retorcía en la pared de placer.

Sacó su bulto y seguidamente un preservativo de su bolsillo, una vez listo me tomó por las piernas para introducirlo dentro de mí, una sensación eléctrica recorrió todo mi cuerpo, esto es todo lo que necesito sentir. Sus embestidas eran rápidas y fuertes haciéndome gemir de placer, el chico me miraba con mucho deseo y eso me prendía aún más. Me bajó para luego colocarme a espaldas de el, tomó con fuerza mi trasero para luego nalguearlo. Volvió a introducir su miembro mientras sus manos estaban sujetas a mis caderas, minuto después estallé en un orgasmo junto con él. 

El chico me soltó, acomodé mi braga y vestido, luego fui hasta el espejo para arreglar un poco mi cabello. Él se subió sus pantalones y salió del baño.

Adiós chico que no sé su nombre y tampoco me interesa saberlo.

A los minutos salí del baño y ya quería irme a casa, me acerqué a los chicos y nos fuimos juntos hasta el estacionamiento, Kevin había bebido, pero prometió manejar con cuidado y que según él no se encontraba tan ebrio, a estas alturas ya me daba igual. Por suerte en el camino no había casi ningún otro vehículo.

Una vez en casa subí hasta mi habitación para quitarme todo el maquillaje, colocarme mi pijama y lavarme los dientes. Me lancé sobre mi cama y revisé mi celular, sin saber lo que hacía entre nuevamente al perfil de Evan para ver como boba sus fotos nuevamente, iba a salirme, pero pasé a apretar un like.

Mierda.

Lo quité rápidamente y lancé el celular lejos, no quería saber nada más.

(...)

Los días pasaron rápidos y sin ninguna novedad, no había vuelto a ver a Evan y tampoco quería hacerlo, me sentía demasiado tonta y no sabía porque actuaba de esa manera con él, ni siquiera debería importarme.

Aprendiendo a amarDonde viven las historias. Descúbrelo ahora