|
||||||||
DOS AÑOS DE VACACIONES
1
DOS AÑOS DE
VACACIONES JULIO VERNE jap - Masho 2008 DOS AÑOS DE VACACIONES 3 JULIO VERNE PRÓLOGO Muchos Robinsones han despertado ya la curiosidad de nuestros jóvenes lectores. Daniel de Foë, en su inmortal Robinsón Crusoé, ha puesto en escena al hombre solo; Wyss, en su Robinsón Suizo, a la familia; Cooper, en El Cráter, a una sociedad con sus múltiples elementos, y yo en La Isla Misteriosa he presentado a algunos sabios luchando con las necesidades de su penosísima situación. Se ha escrito también El Robinsón de doce años, El Robinsón de los hielos, El Robinsón de las niñas, y otros; pero con ser tan grande el número de novelas que componen la serie de los Robinsones, no la considero completa, y he creído que para ello sería conveniente publicar un libro cuyos protagonistas fueran algunos jovencitos de ocho a trece años, abandonados en una isla, luchando por la vida en medio de las 4 DOS AÑOS DE VACACIONES contrariedades ocasionadas por la diferencia de nacionalidad; en una palabra, un colegio de Robinsones. Verdad es que en Un capitán de quince años procuró demostrar lo que pueden el valor y la inteligencia de un niño enfrente de los peligros y de las dificultades de una responsabilidad muy grande para su edad; pero se me ha ocurrido después que si la enseñanza contenida en dicho libro ha de ser para muchos provechosa, se hacía necesario completarla. He aquí los dos motivos que me han impulsado a escribir esta nueva obra, que me permito ofrecer al público bajo el título de: Dos años de vacaciones. JULIO VERNE. 5 JULIO VERNE I La tempestad. -Un «schooner» desamparado. -Cuatro muchachos en el puente del «Sloughi». -La mesana hecha pedazos. -Visita en el interior del yate. -El grumete medio ahogado. -Una ola por la popa. -La tierra a través de las nieblas de la madrugada. -El banco de arrecifes. Durante la noche del 9 de Marzo de 1860 las nubes, confundiéndose con el mar, no permitían a la vista extenderse más allá de algunas brazas en derredor. En aquel mar furioso, cuyas olas se desplegaban dejando en pos de sí surcos lívidos y espumosos, un buque ligero huía casi sin velas. Era un yate de cien toneladas, un schooner, como llaman a las goletas en Inglaterra y en América. 6 DOS AÑOS DE VACACIONES Este schooner se denominaba el Sloughi, nombre que se hubiera buscado en vano en el cuadro de popa, en atención a que había sido arrancado en parte por debajo del coronamiento, quizá por el huracán, tal vez por algún choque. . Eran las once de la noche. Bajo la latitud en que se hallaba, y a principios de Marzo, éstas son bastante cortas. Los primeros albores no es dejarían ver hasta las cinco de la madrugada. ¿Pero serían acaso menores los peligros que amenazaban al Sloughi cuando el sol alumbrase el espac... Show full text: 668,864 characters
|
||||||||
|
© WP Technology Inc. 2009. User-posted content are subject to its own terms. |
||||||||