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My tough boy [Justin Bieber]

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Estaba muy nerviosa hasta el límite de morderme las uñas, temblando y mirando cada dos por tres el teléfono móvil. Esperaba la llamada de arrepentimiento de Justin, al menos que me pidiera disculpas y que soltara de los labios que solamente yo podía besar, que no iba a ir a la cita con Leyna, pero al parecer estaba muy equivocada. Todo seguía, porque ella seguía arreglándose en el cuarto de baño.

Si la muy estúpida pensaba que la iba dejar salir con mi novio, es que aún no había conocido realmente bien a Jude Hyde. Sammy estaba esperando de brazos cruzados en la puerta, seria, a ella tampoco le hacía gracia que mi propio novio fuera capaz de salir con otras chicas solo por el hecho de vengarse de alguien que le ganó delante de mis ojos. Más bien, ella temía por pensar que quizás Ryan podía hacerle lo mismo.

En veinte minutos Devon llegó, sonriendo como siempre e intentando alegrarnos la noche. Toda esa felicidad no era contagiosa por mi culpa, porque con él siempre reía y las lágrimas nunca aparecían de mis ojos. Lo abracé, respirando el suave aroma que lo acompañaba.

—Tengo a tu cita esperándote en la calle —ese era mi plan, salir con otro chico delante de Justin. Devon por suerte me ayudó. —Es alto, guapo, y tiene una sonrisa que volvería loco hasta a un hetero.

—¿De dónde lo has sacado? — sonrió de una forma extraña. —¿¡No será un chico playboy que has alquilado por un par de horas!?

—No. Es Conrad, de la clase de literatura —era inteligente, eso me gustaba—, además es un genio escribiendo poesías.

Me levanté de la silla hasta asomarme a la ventana y ver al chico. Físicamente era muy agradable. Alto como bien dijo mi amigo, sostenía un ramo de flores, y vestía de una forma muy elegante con pajarita incluida. Devon me detalló su mirada, ojos claros y enormes que destacaban por sus largas pestañas. Era el perfecto candidato para darle celos a Justin.

Yo también tenía mi plan, deshacerme de Leyna por un par de horas. Reuní a mis dos amigos porque eran los únicos que podían ayudarme, siempre los necesitaba y algún día se lo agradecería devolviéndoles el favor. Quedamos en el pasillo, consiguiendo un poco más de intimidad y que nadie nos descubriera.

—Chicos, es sencillo —les miré. —Quiero que la dejéis encerrada en el cuarto de baño, y por nada del mundo la dejéis escapar, ¿entendido? Si Justin aparece por aquí para recogerla, inventaros cualquier cosa para darme tiempo y volver con el chico de cabello moreno.

—¿Y si por casualidad llega Kunze? —Sammy estaba atenta a todo.

—Miéntele. Dile que la zorra de su novia tenía una cita con otro chico que no era él —esa era mi venganza—, pero no le digas que era Bieber, no quiero más peleas entre ellos dos.

Devon soltó una carcajada.

—¿Sabes qué vas a cenar en el mismo restaurante que ellos, verdad? —mi amigo empezó a retocarse el cabello delante del espejo mientras hablaba conmigo. —Jude, no puedes llegar y hacer como que lo has seguido.

—Lo sé, Devon—miré el reloj—, por eso voy a tardar un rato en bajar. Llegaremos a las diez, justo cuando Justin lleve más de cuarenta y cinco minutos plantado por Leyna. Conociéndole no aguantará esa humillación, se levantará de la mesa y la vendrá a buscar, ahí actuáis vosotros.

—¿Y cómo lo voy a entretener?

Bieber era alguien muy insistente.

Confiaba en Devon.

—Tú puedes, algo se te ocurrirá.

Terminé de arreglarme el cabello, dejando a mi nuevo acompañante de cenas nocturnas esperando en la puerta de la hermandad con un ramo de rosas y tiritando por el frío. Pobre, lo estaba utilizando de repuesto y me sabía muy mal, pero una venganza contra Justin era una venganza.

 

*

 

NARRA JUSTIN

 

Cada vez era más tarde. El camarero llegó a servirme la quinta cerveza por estar esperando a Leyna. Dejé a mi novia plantada por ella, y encima se olvida que habíamos quedado para cenar. Por supuesto que no quería un royo de una sola noche con ella, no quería llegar hasta la cama, pero Kunze lo estaba consiguiendo. De alguna forma tenía que conocer a mi enemigo, y la persona más cercana a él era su novia.

La pelirroja no llegaría a perdonármelo, y estaba buscando la forma de pedirle perdón incluso cuando la cita estaba en su curso. Solo quedaban diez minutos para las diez, y no podía dejar de mirar el teléfono. Ni siquiera me llamó Jude, me lo estaba mereciendo, me merecía que no me dirigiera la palabra durante mucho tiempo.

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My university boy : Capítulo 10

Cast

Justin Bieberas Tough Boy
Alexz Johnsonas Jude Hyde
Jeremy Irvineas Devon Prescott
Ryan Butleras Ryan Butler

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