( Capítulo 3 )
¿Sabeis...ésto de escribir y contaros mi vida...cómo que no es divertido? Quizás sería más divertido Salir a daros caza... No entiendo por qué pero, ya me caeis mal...En fin, procuraré guardar mí malestar y aburrimiento hasta que no aguante más. «Eso sí, estar al tanto pues; en cualquier momento puedo estar detrás de vosotros y segaros el cuello de un sólo tajo»
Olvidé deciros que, logicamente yo no nací así, mí vida era de lo más normalita hasta... Bueno que os parece si lo dejo para lo último, por ejemplo...¿Antes de mataros?
¿Sabeis, mí tercera victima fue una adorable viejecita?¡ oh,sí era en verdad adorable !siempre me pedía a mí que, la ayudara a subir las bolsas de la compra, y claro yo no dudaba, pobre viejita ¿Cómo no ayudarla ? Siempre me daba cómo premio, unos caramelos, sí, “siempre lo hacía...” era un encanto.
Nos hicimos tan amigos que, no dudaba en pedirme que la acompañara al parque que, estaba de nuestro barrio a unos cien metros “ Y claro, yo no lo dudaba...¡era tan adorable! Siempre caminábamos, ella agarrada de mi brazo muy orgullosa (Cómo si fuese su hijo o nieto)Y justo al pasar un puentecito que, cruzaba el pueblo, estaba el parque. El último día que me lo pidió yo, “tenía un horrible dolor de cabeza “pero, acepté sin dudar ¿cómo no hacerlo? Eran sobre las cuatro de la tarde, verano, un calor sofocante que, beber agua era verla cómo se evaporaba al instante a través del sudor. (NADIE EN LA CALLE) ¡Es qué me lo puso a huevo...! Fue sencillísimo, ni llegar a cruzar el puente...«¡Cómo voló la vieja!» Claro que “cómo no tenía alas...”
Luego me fui a tomar unas cervezas, ¡estaba sediento, por dios !
¡¡Hombre...!! ¿cómo sois capaces de preguntaros eso?¡Era una vieja...!¿no querriaís que usara su cuerpo para hacerme un caldo no?
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