Pensamientos desde el fondo del mar.

spinner.gif

Una pequeña luz ilumina la habitación, él suspira y pronto se sobresalta; ha entrado el mar dentro de su corazón.
Sueña profundo, con nadar en ese océano de felicidad que se ha colado sin avisar; pero pronto se da cuenta que sus sueños están destinados a no perdurar más allá de su alegre ilusión por el amor.

Aparece y se va. Él se duele por no poderla abrazar.
Nunca viene, nunca volverá; pues el viento tiempo atrás se ha encargado de soplar, soplar lejos cualquier atisbo de afinidad, cualquier aproximación a lo que el denomina suerte del azar: un beso en medio de la oscuridad.

Ruido y silencio, locura de una mente que pronto se verá perdida sin nada más que la inocencia y la ingenuidad. Puede que algún día la mala suerte se vuelva a su favor; pero que más da... siempre será alguien sin rumbo, aquel que espera encontrar su rumbo al final del partido, aunque por el camino su vida se haya tenido que dejar.

Sus lágrimas en saco mojado caen y sus palabras en fuelle sin fondo encuentran su eco. Sus pensamientos el vacío llenan y su piel la nada toca.

Siente temor porque quizás algún día recuerde aquella sensación: la de una cálida seda recorriendo su tez mientras el horizonte y un amanecer hacen gala del mas bello momento en su memoria.

Puede que sea hora de que se olvide de que el mundo le escuche. 
Puede que sea hora de no recordar el resto y comenzar a pensar como finalizar una historia que ya sabe como va a terminar.
Ha sido valiente, ha sido fuerte pero ya está cansado de luchar.

Vuelve, ven de nuevo, no le hagas esperar; si algún día exististe devuélvele la oportunidad. Deja que vuelva a sentir el calor, un beso que se le antoja imposible, para que su corazón vuelva a caminar.

No me da miedo envejecer; me da miedo hacerlo solo.

B.Feijoo

Comentarios y Reseñas (4)

Entrar or Facebook Sign in with Twitter


library_icon_grey.png Añadir share_icon_grey.png Compartir

¿Quién va a leer

Recomendado