Capítulo I

10K 301 18
                                    

Me encontraba en la sala de estar viendo televisión, estaba feliz, había visto a mi tío Harry llegar unos minutos atrás y lo estuve esperando. Me llevaba siete años, sin embargo, siempre nos la pasábamos juntos ya que vivía en casa conmigo y mis padres. Todo estaba en silencio, y de forma repentina comencé a escuchar un llanto que provenían de el piso de arriba, aún así se escuchaban bastante fuerte, me preocupé así que decidí ir a ver qué sucedía.

Subí las escaleras hasta llegar a la puerta del baño, en donde mi madre estaba apoyada de la puerta que se encontraba cerrada. Mi padre no estaba en casa, así que supe inmediatamente que se trataba de mi tío.

Mamá... — Hice una pequeña pausa y luego volví a hablar — ¿qué le pasa a Harry? — No tenía la costumbre de llamarle tío ya que a él no le gustaba, decía que lo hacía sentir viejo y que no había siquiera terminado la secundaria, entonces cuando hablábamos, me hacía llamarlo únicamente por su nombre.

Bueno pequeña... — Puso un mechón de mi pelo ondulado detrás de mi oreja y me dedicó una mirada llena de amor; tenía diez años de edad, pero aún así era una niña bastante fuerte e inteligente — ¿Recuerdas a Emily? — Hice una mueca y asentí con desagrado, Emily y yo nunca pudimos llevarnos bien, siempre le enojaba que trataba de crear conflictos entre Harry y yo y él siempre se ponía de mi lado —  pues ella se fue y dejó al tío Harry triste  — dijo mi madre suave y con tranquilidad, haciendo un leve puchero.

Muchos pensamientos rondaban mi cabeza —y eran en su mayoría acerca de lo mal que me caía Emily— mientras entraba al baño para acompañar a mi tío. Abrí la puerta lentamente y me asomé un poco, viéndolo lleno de lágrimas.  Caminé hacia él y sin decir absolutamente nada, solo lo abracé.

Pequeña... — Susurró en mi oído mientras acariciaba mi pelo y dejaba pequeños besos en mi cabeza — No llores, Mitchie... no te pongas triste — dijo para luego continuar con las caricias en mi pelo hasta que logró calmarme. Desde pequeña siempre he sido una niña muy sentimental, más cuando se trataba de las personas que quería tanto y una de las primeras en mi lista era Harry, por eso me había puesto a llorar, porque verlo tan roto me partía el corazón.

...

Luego de esa tarde cada quién continuó con sus cosas por separado: por mi parte, me la pasé en mi habitación jugando con mis muñecas, mi madre en la cocina o en la sala de estar, más tarde llegó mi padre para hacerle compañía a mi madre y Harry jamás volvió a salir de su habitación; cuando cayó la noche, escuché la puerta abrirse y corrí hasta la ventana, y esa fue la última vez que lo vi, caminaba hacia un coche, subiendo su equipaje y montándose en la parte de atrás. Se había ido a Nueva York con sus padres, y se había ido sin siquiera despedirse de mi.

Me dejo sola — Fue lo único que pude decir en un susurro para mi misma antes de que las lágrimas recorrieran mis mejillas por segunda vez en el día. Tapé mi rostro con mis manos para después recostarme sobre mi cama y quedarme dormida mientras lloraba.

———————————————————————————————————

Como verán, luego de muchos años de haber hecho esta historia he decidido ponerme a editarla para mejorar posibles faltas ortográficas, cambiar algunas cosas y mejorarla en todo el sentido de la palabra; perdonen las dificultades que pueda crear mi decisión de editarla, ya que como vi, hay personas que vuelven a leerla y van a cambias algunas cosas de como era antes, y nuevxs lectores, y como podrán ver, la novela ya no será de "rayita", si no, le he puesto un nombre a la chica. 

Los padres de Harry y la madre de Michelle viven en Nueva York, por eso Harry decide irse hacia dicho lugar para así cambiar su vida.

Cabe destacar que la novela la mayoría del tiempo estará siendo narrada desde el punto de vista de Michelle, y sin más que agregar, espero que la disfruten y que los pequeños cambios sean para bien.

30 DÍAS DE PECADO | H. S | EDITANDO.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora