|
||||||||
![]() |
||||||||
|
|
||||||||
|
|
0
César Vallejo
(Perú, 1892‐Paris, 1938) POEMAS HUMANOS (1923‐1938) ALTURA Y PELOS ¿Quién no tiene su vestido azul? ¿Quién no almuerza y no toma el tranvía, con su cigarrillo contratado y su dolor de bolsillo? ¡Yo que tan sólo he nacido! ¡Yo que tan sólo he nacido! ¿Quién no escribe una carta? ¿Quién no habla de un asunto muy importante, muriendo de costumbre y llorando de oído? ¡Yo que solamente he nacido! ¡Yo que solamente he nacido! ¿Quién no se llama Carlos o cualquier otra cosa? ¿Quién al gato no dice gato gato? ¡Ay, yo que sólo he nacido solamente! ¡Ay, yo que sólo he nacido solamente! YUNTAS Completamente. Además, ¡vida! Completamente. Además, ¡muerte! Completamente. Además, ¡todo! Completamente. Además, ¡nada! Completamente. Además, ¡mundo! Completamente. Además, ¡polvo! Completamente. Además, ¡Dios! Completamente. Además, ¡nadie! Completamente. Además, ¡nunca! Completamente. Además, ¡siempre! Completamente. Además, ¡oro! Completamente. Además, ¡humo! Completamente. Además, ¡lágrimas! Completamente. Además, ¡risas!... ¡Completamente! Un hombre está mirando a una mujer Un hombre está mirando a una mujer, está mirándola inmediatamente, con su mal de tierra suntuosa y la mira a dos manos y la tumba a dos pechos y la mueve a dos hombres. Pregúntome entonces, oprimiéndome la enorme, blanca, acérrima costilla: Y este hombre ¿no tuvo a un niño por creciente padre? ¿Y esta mujer a un niño por constructor de su evidente sexo? Puesto que un niño veo ahora, niño ciempiés, apasionado, enérgico; veo que no le ven sonarse entre los dos, colear, vestirse; puesto que los acepto, a ella en condición aumentativa, a él en la flexión del heno rubio. Y exclamo entonces, sin cesar ni uno de vivir, sin volver ni uno a temblar en la justa que venero: ¡Felicidad seguida tardíamente del Padre, del Hijo y de la Madre! ¡Instante redondo, familiar, que ya nadie siente ni ama! ¡De qué deslumbramiento áfono, tinto, se ejecuta el cantar de los cantares! ¡De qué tronco, el florido carpintero! ¡De qué perfecta axila, el frágil remo! ¡De qué casco, ambos cascos delanteros! PRIMAVERA TUBEROSA Esta vez, arrastrando briosa sus pobrezas al sesgo de mi pompa delantera, coteja su coturno con mi traspié sin taco, la primavera exacta de picotón de buitre. La perdí en cuanto tela de mis despilfarros, juguéla en cuanto pomo de mi aplauso; el termómetro puesto, puesto el fin, puesto el gusano, contusa mi doblez del otro dia, aguardéla al arrullo de un grillo fugitivo y despedía uñoso, somático, sufrido. Veces latentes de astro, ocasiones de ser gallina negra, entabló la bandida primavera con mi chusma de aprietos, con mis apocamientos en camisa, mi derecho soviético y mi gorra. Veces las del bocado lauríneo, con símbolos, tabaco, mundo y carne, deglusión translaticia bajo palio, al són de los testículos cantores; talentoso torrente el de mi suave suavidad, rebatible a pedradas, ganable con tan sólo suspirar... Flora de estilo, plena, citada en fangos de honor por rosas auditivas... Respingo, coz, patada sencilla, triquiñuela adorada... Cantan... Sudan... TERREMOTO ¿Hablando de la leña, callo el fuego? ¿Barriendo el suelo, olvido el fósil? Razonando, ¿mi trenza, mi corona de carne? (¡Contesta, amado Hermeregildo, el brusco; pregunta, Luis, el lento!) ¡Encima, abajo, con tamaña altura! ¡Madera, tras el reino de las fibras! ¡Isabel, con horizonte de entrada! ¡Lejos, al lado, astutos Atanacios! ¡Todo, la parte! Unto a ciegas en luz mis calcetines, en riesgo, la gran paz de este peligro, y mis cometas, en la miel pensada, el cuerpo, en miel llorada. ¡Pregunta, Luis; responde, Hermenegildo! ¡Abajo, arriba, al lado, lejos! ¡Isabel, fuego, diplomas de los muertos! ¡Horizonte, Atanacio, parte, todo! ¡Miel de miel, llanto de frente! ¡Reino de la madera, corte oblicuo a la línea del camello, fibra de mi corona de carne SOMBRERO, ABRIGO, GUANTES Enfrente a la Comedia Francesa, está el Café de la Regencia; en él hay una pieza recóndita, con una butaca y una mesa. Cuando entro, el polvo inmóvil se ha puesto ya de pie. Entre mis labios hechos de jebe, la pavesa
|
|||||||
|
© WP Technology Inc. 2009
User-posted content is subject to its own terms. |