|
||||||||
![]() |
||||||||
|
|
||||||||
|
|
0
V.C. Andrews
Castlee, 3 CORAZONES CAÍDOS Dedicada a todos aquellos que han sufrido, pasado hambre y privaciones, y han sobrevivido para triunfar. ÍNDICE capítulo i: Promesas primaverales PAGEREF _Toc199251703 \h 5 HYPERLINK \l "_Toc199251704" capítulo ii: En la casa de mi padre PAGEREF _Toc199251704 \h 19 HYPERLINK \l "_Toc199251705" capítulo iii: Ofrendas PAGEREF _Toc199251705 \h 31 HYPERLINK \l "_Toc199251706" capítulo iv: Magnífica recepción PAGEREF _Toc199251706 \h 43 HYPERLINK \l "_Toc199251707" capítulo v: Fantasmas PAGEREF _Toc199251707 \h 58 HYPERLINK \l "_Toc199251708" capítulo vi: Un rostro en la oscuridad PAGEREF _Toc199251708 \h 72 HYPERLINK \l "_Toc199251709" capítulo vii: Troy PAGEREF _Toc199251709 \h 85 HYPERLINK \l "_Toc199251710" capítulo viii: Pasiones prohibidas PAGEREF _Toc199251710 \h 100 HYPERLINK \l "_Toc199251711" capítulo ix: Vidas nuevas y vidas viejas PAGEREF _Toc199251711 \h 113 HYPERLINK \l "_Toc199251712" capítulo x: El juego de Fanny PAGEREF _Toc199251712 \h 125 HYPERLINK \l "_Toc199251713" capítulo xi: Vida y muerte PAGEREF _Toc199251713 \h 139 HYPERLINK \l "_Toc199251714" capítulo xii: Adiós, papá PAGEREF _Toc199251714 \h 154 HYPERLINK \l "_Toc199251715" capítulo xiii: Los pecados de mi padre PAGEREF _Toc199251715 \h 169 HYPERLINK \l "_Toc199251716" capítulo xiv: No hay nada mejor que el hogar PAGEREF _Toc199251716 \h 184 HYPERLINK \l "_Toc199251717" capítulo xv: Asalto al amor PAGEREF _Toc199251717 \h 201 HYPERLINK \l "_Toc199251718" capítulo xvi: El juicio PAGEREF _Toc199251718 \h 215 HYPERLINK \l "_Toc199251719" capítulo xvii: Maldad al pie de la colina PAGEREF _Toc199251719 \h 226 HYPERLINK \l "_Toc199251720" capítulo xviii: Lo que puede comprar el dinero PAGEREF _Toc199251720 \h 238 HYPERLINK \l "_Toc199251721" capítulo xix: La caja de música PAGEREF _Toc199251721 \h 249 HYPERLINK \l "_Toc199251722" RESEÑA BIBLIOGRÁFICA PAGEREF _Toc199251722 \h 255 Querido papá: A pesar de todas las tristezas e infortunios del pasado, estoy dispuesta a perdonar y a pedir perdón, papá. Han pasado casi dos años desde la muerte de Tom..., dos años durante los cuales no ha habido ni un solo día en que yo no echara de menos a Tom y también al abuelo. Pero ahora ha pasado mi tiempo de luto y está iniciándose mi tiempo de felicidad y amor. Tengo noticias maravillosas. Voy a casarme. Con Logan Stonewall, quien, quizá recordarás, fue mi amor de infancia. He vivido en Winnerow realizando mi sueño de ser maestra como Miss Marianne Deale, quien me inspiró para leer, escribir, soñar, y creer siempre que podía llegar a ser aquello que quisiera. Parece que, realmente, todos mis sueños de infancia están haciéndose realidad..., es decir, todos excepto mi relación contigo. Quiero que tú, papá, y Drake y Stacie, vengáis a mi boda. Papá, quisiera que tú me acompañaras hasta el altar, hasta mi futuro esposo. Soy tan feliz, papá, que quiero olvidar toda la amargura del pasado. Quiero perdonarte y quiero que me perdones. Quizás ahora, después de tanto tiempo, podríamos comportarnos como una familia debe comportarse. Fanny será mi dama de honor. Confio en que tú, finalmente, serás mí padre. Te quiere, Heaven HYPERLINK \l "INDICE" capítulo i: Promesas primaverales Permanecí sentada largo rato en el porche frontal de la cabaña, leyendo y releyendo la carta que había escrito a papá. Era una tibia mañana de mayo, pues ya la primavera dejaba paso a un verano cálido. Parecía que mi mundo de montaña había despertado conmigo del frío y oscuro invierno de la muerte y la tristeza, calentándose poco a poco con la promesa de la primavera y estallando, finalmente, en un cálido y floreciente verano. Los jilgueros y los petirrojos cantaban, saltando de rama en rama, agitando dulcemente las hojas. La luz del sol se abría camino entre los árboles, y tejía hebras doradas desde el abedul al nogal y al arce, y las hojas eran transparentes allí donde el sol las bañaba. El mundo era glorioso y vivo. Respiré profundamente, aspirando el perfume dulce y fresco de los capullos de las flores y las exuberantes hojas verdes. El cielo, encima de mí, tenía un profundo color azul y pequeñas nubes, como algodón de azúcar, se alargaban y curvaban en formas deliciosas como bebés que se estirasen entre sueños.
|
|||||||
|
© WP Technology Inc. 2009
User-posted content is subject to its own terms. |