|
||||||||
![]() |
||||||||
|
|
||||||||
|
Stephanie Laurens
Los Cynsters, 09 una noche salvaje ÍNDICE TOC \o "1-2" \h \z \u Capítulo 1 PAGEREF _Toc174762560 \h 3 HYPERLINK \l "_Toc174762561" Capítulo 2 PAGEREF _Toc174762561 \h 20 HYPERLINK \l "_Toc174762562" Capítulo 3 PAGEREF _Toc174762562 \h 38 HYPERLINK \l "_Toc174762563" Capítulo 4 PAGEREF _Toc174762563 \h 54 HYPERLINK \l "_Toc174762564" Capítulo 5 PAGEREF _Toc174762564 \h 70 HYPERLINK \l "_Toc174762565" Capítulo 6 PAGEREF _Toc174762565 \h 88 HYPERLINK \l "_Toc174762566" Capítulo 7 PAGEREF _Toc174762566 \h 105 HYPERLINK \l "_Toc174762567" Capítulo 8 PAGEREF _Toc174762567 \h 122 HYPERLINK \l "_Toc174762568" Capítulo 9 PAGEREF _Toc174762568 \h 137 HYPERLINK \l "_Toc174762569" Capítulo 10 PAGEREF _Toc174762569 \h 152 HYPERLINK \l "_Toc174762570" Capítulo 11 PAGEREF _Toc174762570 \h 166 HYPERLINK \l "_Toc174762571" Capítulo 12 PAGEREF _Toc174762571 \h 182 HYPERLINK \l "_Toc174762572" Capítulo 13 PAGEREF _Toc174762572 \h 197 HYPERLINK \l "_Toc174762573" Capítulo 14 PAGEREF _Toc174762573 \h 210 HYPERLINK \l "_Toc174762574" Capítulo 15 PAGEREF _Toc174762574 \h 226 HYPERLINK \l "_Toc174762575" Capítulo 16 PAGEREF _Toc174762575 \h 242 HYPERLINK \l "_Toc174762576" Capítulo 17 PAGEREF _Toc174762576 \h 252 HYPERLINK \l "_Toc174762577" Capítulo 18 PAGEREF _Toc174762577 \h 267 HYPERLINK \l "_Toc174762578" Capítulo 19 PAGEREF _Toc174762578 \h 281 HYPERLINK \l "_Toc174762579" Capítulo 20 PAGEREF _Toc174762579 \h 298 HYPERLINK \l "_Toc174762580" Capítulo 21 PAGEREF _Toc174762580 \h 313 HYPERLINK \l "_Toc174762581" Capítulo 22 PAGEREF _Toc174762581 \h 328 HYPERLINK \l "_Toc174762582" Capítulo 23 PAGEREF _Toc174762582 \h 344 HYPERLINK \l "_Toc174762583" RESEÑA BIBLIOGRÁFICA PAGEREF _Toc174762583 \h 355 HYPERLINK \l "INDICE" Capítulo 1 Upper Brook Street, Londres 20 de febrero de 1825 -Entonces, ¿es inútil? -Amanda Cynster se dejó caer de espal-das en la cama de su hermana gemela-. ¿Es que no hay un solo caba-llero entre la alta sociedad que merezca la pena considerar? Al menos de momento. -No lo ha habido durante los últimos cinco años... Bueno, al me-nos, ningún caballero interesado en el matrimonio. -Tendida a su la-do, Amelia contemplaba el dosel-. Hemos buscado y rebuscado... -No hemos dejado una piedra sin levantar. -Y los únicos medianamente interesantes... no están interesados. -¡Es ridículo! -Es deprimente. De rostro y figura semejantes, bendecidas con rizos rubios, ojos tan azules como un cielo de verano y tez de porcelana, las gemelas po-drían haber posado sin ningún problema para La Belle Assemblée como el epítome de dos jóvenes de buena cuna a la última moda, salvo por las expresiones que lucían. En el rostro de Amelia se leía el fastidio y en el de Amanda, la rebeldía. -Me niego a rebajar mis exigencias. A lo largo de los años, habían discutido ad finitum los requisitos indispensables en un marido. Sus exigencias no diferían en mucho de las que exhibían los cónyuges de sus mentoras: su madre, sus tías y las esposas de sus primos. Habían crecido rodeadas de mujeres de gran carácter, todas ellas damas, y todas ellas habían encontrado la felicidad en el matrimonio. Las gemelas no albergaban la menor duda acerca de las cualidades que buscaban. Un caballero que las amara, que siempre antepusiera su bienestar y el de la familia que formaran por encima de todas las cosas. Un pro-tector, un compañero de fatigas siempre dispuesto a prestar su brazo para mantenerlas a salvo. Un hombre que valorara sus habilidades, su inteligencia y sus opiniones, que las aceptara como iguales por mucho que deseara ser amo y señor de sus dominios. Un caballero con la su-ficiente fortuna como para restar importancia a sus nada desprecia-bles dotes; un hombre que perteneciera a su círculo social y contara con los contactos adecuados para hacer frente al poderoso clan de los Cynster. Un hombre de fuertes pasiones y con sentido de la familia: aman-te, protector, compañero. Esposo. Amanda resopló. -Es que tiene que haber alguno en alguna parte que no se quede corto en comparación con nuestros primos... -El Clan Cynster, ese famoso grupo formado por seis caballeros que durante tanto tiempo había gobernado la sociedad, y habían dejado a su paso incontables da-mas languideciendo por ellos hasta que, uno a uno, el destino les había arrebatado el corazón-. No pueden ser únicos.
|
||||||||
|
© WP Technology Inc. 2010
User-posted content is subject to its own terms. |