welcome!  login / sign up
    search
Read and share stories on your mobile phone™

100344
How do I read this
on my phone?

El origen del mal III
Wattcode: 100344

0



- tags -
del
iii
mal
origen
Capítulo 20

Harry y sus «amigos» - La segunda Puerta





Harry durmió doce horas seguidas, hacia el final de las cuales comenzó a soñar. Sin saber qué soñaba, le pareció que existía desde siempre en aquel limbo intemporal y sin luz y que ahora alguien lo estaba llamando desde lejos, desde muy lejos.
¡Harry, Harry! Estás durmiendo, Harry Keogh, pero los muertos han despertado. Y me han pedido un favor, a mí, a quien hasta ahora habían rehuido de forma manifiesta. Y yo me he avenido a hablar contigo, aunque cuando te he buscado lo único que he encontrado ha sido un hombre dormido. Recuerdos y sueños embarullados, intrincados rompecabezas mentales, imágenes de una existencia que está más allá de la existencia. Tu mente dormida es una extraña cosa, Harry, y no es nada fácil mantener una conversación con ella. Así es que, ¡despiértate!, porque Faethor Ferenczy te ofrece sus servicios...
¿Faethor? Harry se despertó de un salto y se sentó rápidamente en la cama. Un sudor frío le empapó la frente y le cubrió los miembros, cuyos temblores le era imposible refrenar. Sí, aquélla había sido una pesadilla: había soñado que Faethor Ferenczy lo llamaba en sueños. Nadie debería soñar con criaturas como Faethor, aunque estuvieran muertas y ya no fueran capaces de maldad ninguna. Un sueño así era el peor de los augurios. Pero...
¿Un sueño? Aquella voz pegajosa y lejana resonaba de nuevo en la mente de Harry orientada hacia Möbius. ¿Una pesadilla? ¡No eres muy simpático!, ¿verdad, Harry? Y la risita de Faethor, aquella antigua risita muerta y no muerta llegó atravesando todos los kilómetros que los separaban, como si pugnara por entrar, al borde de la percepción todavía perezosa de Harry. Pero ahora ya estaba despierto y ya no era una pesadilla sino la pura realidad. Era algo que él conocía, lo que constituye el campo propio de un necroscopio, y ahora que sabía que era una realidad, ya no tenía miedo. Sus miembros dejaron de temblar y miró alrededor de la habitación. Las persianas estaban bajadas, pero en la pared opuesta a las ventanas se proyectaban unas rendijas de luz en forma de franjas muy pálidas. Un reloj eléctrico de la mesilla de noche anunciaba que eran las tres de la tarde.
-¿Faethor? -dijo Harry-. La última vez que hablé contigo fue en la casa donde tú vivías, en los Alpes Moldavos. En aquel entonces tuve la impresión de que acababa de tener las últimas noticias que podía recibir de ti. ¿Ha habido algún cambio? De todos modos, sigo en deuda contigo, o sea que si hay algo...
¿Cómo?, ahora su risa era taimada, insinuante. Dices que quieres hacer algo por mí... Pues encuentro que tienes un sentido del humor un tanto macabro, Harry. No, no puedes hacer nada por mí... pero quizá yo pueda hacer algo por ti. ¿No has oído lo que te he dicho? ¿Tan dormido estabas? Te decía que los muertos me han pedido ayuda y yo he accedido a prestársela... si me es posible.
-¿Cómo? ¿Los muertos hablan contigo?
Harry movió lentamente la cabeza como si no acaba...

Show full text: 241,396 characters
AddThis Social Bookmark Button

Comments & Reviews


Be the first to comment on this!

Login to add your comment.


Recommended


El origen del mal I

El origen del mal II

Charles Darwin - El Origen de las Especies

Consideraciones Sobre el Origen del Nombre de los Números en Tagalog

MONOLOGOS DEL CLUB DE LA COMEDIA

Peruvian national anthem Himno nacional del Perú

El Silmarillion